Madrid se prepara con calma ante las elecciones que se realizarán mañana

Jornada de reflexión hoy en la capital de España, y además festivo por el día de la Comunidad de Madrid, esto a un día de las elecciones anticipadas para la presidencia de ese territorio, uno de los más importante del país europeo, el mismo que hoy enfrenta en pleno la cuarta ola de la pandemia del coronavirus.

Se trata de un día que permite a los votantes meditar y tomar una decisión sobre las candidaturas y escoger la papeleta que vayan a depositar en las urnas el día siguiente.

Regulada por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) de España, este concepto realmente no está definido con claridad e implica que se prohíban ciertas acciones como la difusión de propaganda electoral o la realización de actos de campaña durante las 24 horas previas al proceso electoral.

La campaña acabó ayer. Se caracterizó por bronca, sobre todo por la violencia dialéctica utilizada por el ultraderechista Vox, que en todo momento intentó reventarla. No lo consiguió, lo que sí hizo fue que tras dos debates ningún candidato aceptará uno más debido a la presencia de la ultraderecha.

Apareció también la amenaza de muerte (vía cartas con balas) a candidatos y ex presidente, como fue el caso de la candidata a la reelección por el Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso, al aspirante y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, y al ex mandatario de España, José Luis Rodríguez Zapatero.

Las encuestas señalan que ganará Díaz Ayuso, aunque deberá pactar con otro partido porque no logrará la mayoría absoluta. Ese partido todo apunta a que será la ultraderecha de Vox, con lo que ello significa.
El resto de candidatos es Ángel Gabilondo, del Partido Socialista, Pablo Iglesias de Podemos, Mónica García, Más Madrid, Edmundo Bal, de Ciudadanos y Rocío Monasterio, de Vox.

Mañana están llamados a votar unos 5.1 millones de madrileños, en unas elecciones que costarán 20 millones de euros (más de 487 millones de pesos). Pase lo que pase, dentro de dos años habrá que volver a las urnas porque los comicios servirán únicamente para concluir los dos años de legislatura que faltan.

Milenio