AMLO regularizará el contrabando

  • AMLO regularizará el contrabando

  • Hoy, celitos del factótum de Maru

  • “Los chuecos” el eterno problema

  • Seguirán los reclamos al presidente

Hoy viene Andrés Manuel López Obrador a Ciudad Juárez por cuarta ocasión, desde que asumió a la presidencia de la república el 1 de diciembre de 2018.

La visita presidencial se realizará a 10 días de que se cumplieron tres años de su gobierno y a cuatro meses para la realización del ejercicio de revocación de mandato, impulsado por el propio presidente.

Aunque el 6 de junio pasado López Obrador perdió Chihuahua, la entidad no deja de importar al mandatario para sus proyectos políticos futuros como la recolección de firmas para la revocación de mandato, cuya encuesta ciudadana se tiene prevista para el 10 de abril de 2022.

El presidente y su comitiva estará primero en la capital del Estado, en donde muy temprano encabezará la reunión de Seguridad y montará su conferencia matutina en la V Zona Militar.

Posteriormente, participará en la instalación de la Comisión para el Acceso a la Verdad, la Justicia y la Memoria en palacio de gobierno en donde tendrá una cordial bienvenida por parte de la gobernadora Maru Campos.

En ese evento estarán las víctimas y familiares de víctimas de violaciones graves a los Derechos Humanos cometidas entre 1965 y 1990.

Seguramente habrá reclamos fuertes de justicia por parte de las víctimas. Pero todo bajo control de los inquilinos de palacio.

Terminando ese evento, el presidente, su comitiva y la gobernadora se trasladarán a Ciudad Juárez en donde ya los esperarán en las instalaciones del Instituto Tecnológico para la firma del acuerdo para la regularización de vehículos de procedencia extranjera.

Y como en el quehacer político aplica la frase de que: “la política es el arte de tragar sapos sin hacer gestos”; seguramente el que se verá con el ceño fruncido, es el delegado Juan Carlos Loera que estará recubierto de “celitos”.

Probablemente, el presidente reconocerá a la gobernadora Maru Campos, y tal vez lo haga con mucho confeti, como lo hizo con Javier Corral en el ocaso del corralato.

*****

La visita del presidente ha sido muy esperada por los miles y miles de juarenses propietarios de autos “chocolate”.

Desde que AMLO firmó el Decreto para regularizar automóviles extranjeros irregulares, comúnmente llamados autos “chocolate”, que ya se encuentran en los 7 estados fronterizos con Estados Unidos, los fronterizos han estado esperando con ansias detalles del programa federal.

A eso viene el presidente a Ciudad Juárez a bajar la información y todos así lo esperan, porque de lo contrario será una gran decepción.

López Obrador adelantó que el pago para este trámite tendrá un costo cercano a los 2 mil 500 pesos por vehículo.

Según datos estimados, la cifra negra de vehículos introducidos de contrabando a territorio nacional ronda alrededor de 1.8 millones; aquí hay unos 80 mil.

La regularización de esos 80 mil vehículos generaría una recaudación de aproximadamente 200 millones de pesos, los cuales se canalizarían al gobierno municipal a través del estado para tapar baches y mejorar las vialidades.

Mejor idea no pudo tener el presidente, porque la verdad las calles de Juárez lo necesitan; aunque, a decir verdad, esos recursos serán como una aspirina para el gran deterioro de las calles y el déficit de pavimento.

*****

El problema del contrabando de vehículos de Estados Unidos a México siempre ha estado presente en la frontera y seguirá por siempre.

Por lustros, la lucha entre los gobiernos de los tres niveles con la industria nacional automotriz se ha manifestado y nunca han logrado darle fin.

De hecho, en el tira y afloja entre ambos, desde que AMLO anunció su intención de crear un programa para la regularización vehicular a través de un Decreto no llegaron a acuerdos concretos que beneficie a todos.

Los de la industria automotriz no fueron consultados por el gobierno federal, para la determinación del Decreto que fue firmado por el presidente en octubre pasado.

Y como ha ocurrido con otros decretos similares, como el que se aplicó en el sexenio de Vicente Fox, el contrabando de automóviles continúo sin ningún control en las aduanas.

Ahora lo que sigue después de que finalice el programa del actual gobierno federal, es que termine la introducción ilegal de estos vehículos.

Sin embargo, el presidente López Obrador no ha mandado ni un mensaje claro y contundente para acabar con la corrupción que permite que miles de carros pasen por los cruces fronterizos de manera ilegal.

Mientras no exista el compromiso de los gobernadores y de los alcaldes, para terminar con la venta del contrabando automotriz en lotes y en calles de la frontera, el problema continuará.

Los juarenses han sido testigos que, a raíz del anuncio del Decreto, aquí cientos de vehículos sin placas y sin registro se ven cada vez más en venta en las calles.

El programa representa que además de los vehículos que se legalicen porque ya se encuentran presentes en territorio nacional, se dé la pauta para que ingresen muchos más.

Tal y como sucedió en la regularización autorizada por Vicente Fox en 2005; y como ha sucedido en los 19 procesos de regularización que se han decretado desde 1979 hasta el 2011.

La justificación esgrimida desde los gobiernos para este tipo de acciones, legitimadas a través de un Decreto, es que los vehículos son patrimonio de personas que no tienen acceso a un vehículo nuevo o seminuevo.

A Ciudad Juárez llegan miles de personas del interior del país a trabajar; y muchos, lo primero que hacen después de un tiempo, es ahorrar para comprar un vehículo “chocolate” para trasladarse, porque el transporte público es muy deficiente.

La ausencia de políticas públicas y de instrumentación de un programa de infraestructura para el transporte público en Ciudad Juárez ha sido común; y cuando el gobierno anterior de Javier Corral las implementó, lo hizo deficientemente.

Los fronterizos también han sentido en carne propia, cómo el padrón vehicular cada día crece y las calles se convierten en un caos vial, sobre todo a las horas pico.

Súmele los estragos que causan a la movilidad las obras públicas como el BRT 2.

*****

AMLO viene al estado de Chihuahua en los tiempos más difíciles y con muchos cuestionamientos de los agricultores, de empresarios, de economistas y hasta las amas de casa a quienes de plano ya no les alcanza para adquirir los productos de la canasta básica.

La inflación ha llegado a los niveles más altos en el país, ya lo dijo el INEGI que en noviembre se ubicó en 7.37 por ciento anual y 1.14 por ciento mensual, considerada como la inflación más alta en 20 años.

El presidente López Obrador ha desestimado este dato de la inflación, y ha criticado como siempre al sector productivo del país.

Ya no le queda decir “primero los pobres” o, mejor dicho, esa frase trillada ya nadie la cree.