Impunidad, la pesadilla de Marisela Escobedo: Deyanira Ozaeta

“A doce años del asesinato de Marisela Escobedo, sigue en deuda la justicia que tanto buscó, una verdad que duele, que incomoda, pero que persiste. Hoy honramos su nombre y su lucha, porque la recordamos como una juarense que, a pesar de todo, confió en la justicia”, así lo dijo la diputada Deyanira Ozaeta Díaz durante la develación de su nombre en el muro del Congreso del Estado.

Durante su posicionamiento, la diputada del Partido del Trabajo, recordó las investigaciones y diligencias que Marisela emprendió para dar con el paradero de su hija Rubí Marisol Frayre y con su feminicida, Sergio Barraza hace 14 años.

“Marisela le demostró al sistema de justicia cómo hacer su trabajo. Desde el día uno, ella y su familia se dedicaron a investigar, encontrar testigos, y casi tuvieron que llevar de la mano a las autoridades para detener al asesino de su hija bajo el delito de sustracción de la menor. En el proceso, Marisela le prometió a Rubí que la encontraría y así lo hizo. A nadie le debe eso”, explicó.

La legisladora, insistió en que la mayor motivación de Marisela fue encontrar justicia para su hija y que su feminicidio no quedará impune.

“¿Qué motivó a Marisela a no detenerse nunca?, ¿a buscar a su asesino, y que cumpliera su pena? Justicia. La tranquilidad de saber que la persona que le arrebató la vida a Rubí, no lo haría con otra mujer. Sin embargo, Marisela se topó con un sistema de procuración de justicia lento, inservible e inepto”, aseguró.

Ozaeta Díaz, reconoció que el mensaje más poderoso de Marisela caminando por las carreteras del país, con una lona sobre su cuerpo mostrando la foto de Rubí y pidiendo la pena máxima para su asesino, sus lentes, su gorra, es la voluntad, el creer, el desear que se haga justicia, porque cuando un ser querido es arrebatado de esa manera, solo la justicia da consuelo. Y eso se le sigue debiendo a Marisela.

Por último, agregó que Marisela murió sosteniendo lo que miles de mexicanos y mexicanas piensan: que la justicia es un privilegio y terminar con esa situación, pasa por el Congreso.