Loera se queja de cochinero que no ha podido limpiar

  • Hasta ahora se da cuenta Gabriel Valdez
  • Pretenden revivir el festival del 5 de Mayo
  • El Chamizal convertido en una cantinota
  • Si alguien las ve… que las reporte al 911

El Factótum Juan Carlos Loera de la Rosa realizó ayer su propia mañanera donde trató varios temas, pero ninguno a profundidad.

Entre otras cosas, se quejó de que el exgobernador César Duarte había dejado un cochinero con la construcción de los hospitales de Especialidades y Oncología.

Lo que convenientemente no quiso decir es superdelegado es que, durante 41 meses, la cuatroté encabezada por él en el estado, no han sido capaces de limpiar dicho cochinero.

En todo este tiempo, desde el presidente Andrés Manuel López Obrador para abajo, pasando por el director general del IMSS Zoé Robledo y el propio Loera, se la han pasado prometiendo la reconstrucción de esos hospitales, pero es hora de que todavía no inician las obras.

Juan Carlos Loera sigue mentalmente atrapado en la oposición que fueron hasta el 2018.

Hasta cuándo les caerá la realidad, que ya tienen tres años como gobierno y no se la pueden pasar gobernando en base a quejas del pasado. Porque para quejas ya tienen bastante los juarenses con la inseguridad, la inflación y la crisis económica.

En esa conferencia de prensa se notó la marcada presencia y la mano del veterano colega y vocero de muchos gobiernos y empresas, Manuel del Castillo, para visibilizar al Factótum que ha desplegado una actividad que no se le veía en poco más de tres años como delegado del Bienestar.

Por lo que los conocedores de la política dicen que de manera más abierta, Loera inició una precampaña para buscar suceder a Cruz Pérez Cuéllar en la presidencia municipal y reconfirmar su obsesión nuevamente por el 2027.

Así volverá a buscar nuevamente la silla principal de palacio estatal, es por ello que Del Castillo ha sido contratado como vocero de la superdelegación del Bienestar en el estado.

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A todas luces el proyecto del BRT-2 y la continuidad eficiente del BRT-1 se han visto muy lentos durante ocho meses por parte del gobierno del estado.

Después de que anunciaron una y otra vez la famosa fase preoperativa, hasta ahora llegan a la conclusión de que el Corralato torció la entrega de concesiones de estos sistemas de transporte colectivo, y que en el concurso dieron por ganadores a transportistas que no tienen solvencia económica o que ya no les interesa la concesión.

Pero los usuarios de ambos sistemas de transporte se preguntan cómo es que el secretario de Desarrollo Urbano y Ecología, Gabriel Valdez a paso de tortuga tardó ocho meses en darse cuenta.

Ahora hay que imaginar lo que tardará una nueva licitación con todas sus etapas, más el tiempo requerido para que los nuevos concesionarios adquieran unidades nuevas, por lo que tanto el BRT-1 y el BRT-2 seguirán durmiendo el sueño de los justos, quizá hasta fin de año.

Mientras tanto los potenciales usuarios seguirán sufriendo las de Caín con los destartalados camiones de desecho escolar de escuelas de Estados Unidos.

Por lo pronto, en las calles sigue el entorpecimiento vial con obritas por aquí y obritas por allá, al grado de que no han sido capaces ni siquiera de delimitar los carriles y las zonas peatonales de ambas rutas. ¡Ups!

Deben en gobierno del estado cuidar mucho al secretario Valdez, no vaya a ser que se lo quiera llevar la ONU para gestionar proyectos de movilidad urbana para el mundo.

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Con la novedad de que la administración municipal quiere dejar establecido cada año un concierto como el que se realizó el pasado jueves en la X, y como tradición cada año contratar a los Tigres del Norte como padrinos del evento.

Algunos juarenses inmediatamente rememoraron el festival del 5 de Mayo que se realizaba en la avenida Juárez y calles adyacentes todavía hasta los años noventa.

Aquel no solamente era un concierto, sino que el concepto estaba enmarcado por diferentes actividades culturales, de esparcimiento y entretenimiento.

Algo llamó poderosamente la atención de algunos funcionarios en el concierto de antier que quieren volver a repetirlo; quizá fue la cantidad de personas que acudieron, pero no hay que olvidar que después de la grave crisis sanitaria de la pandemia, los juarenses están ávidos de salir a los espacios abiertos y dar rienda suelta a la diversión.

Por cierto, para muchos juarenses no se manejó la información de dicho concierto de forma adecuada y se hizo pensar que era totalmente gratuito, pero al llegar a la X todos se encontraron que solamente el área denominada general la más retirada al escenario era sin costo, los demás espacios para ocuparlos tenían que ir a reportarse a las respectivas taquillas.

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Ya empezaron a ser ocupadas las pocas áreas verdes que tiene el parque de El Chamizal con baños portátiles, con carpas y con módulos, ya que una firma cervecera realizará ahí lo que ellos llaman el Tecate Supremo.

Se trata de un evento masivo de paga en el que se presentan artistas y corren ríos de cerveza de la empresa regiomontana.

El cuestionamiento es: sí el ya de por si abandonado parque de El Chamizal que se encuentra en pésimas condiciones no se cuida, y ahora prestarlo para convertirlo en una mega cantina.

Pero desgraciadamente ese es el mal uso que le han venido dando las tres últimas administraciones municipales desde la de Enrique Serrano, pasando por Armando Cabada y ahora la actual.

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Dónde estarán las barredoras que tanto presume y cacarea el director de Servicios Públicos Municipales, Ernesto Guevara, por más que este escribidor pregunta a algunos juarenses, nadie las ha visto realizar la labor cotidiana que dice el funcionario realizan todos los días.

Por lo que, sí alguien las encuentra cuando menos que las reporten al 911, no vaya a ser que estén desaparecidas o simplemente existen en el imaginario individual del director de Servicios Públicos y del director de Limpia, Gibrán Solís.