Policías de Tabasco, Guerrero y Guardia Nacional, los peores evaluados del país en 2021

Cuatro de cada 10 policías que hoy están en las calles previniendo o investigando delitos en México, no cuentan con evaluaciones vigentes que acrediten que tienen las habilidades y cualidades necesarias para hacer de manera confiable ese trabajo. Los policías de Tabasco y Guerrero, y los elementos de la Guardia Nacional, son los más rezagados del país con más del 60% de sus efectivos que no están aprobados.

Datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) actualizados al cierre del primer semestre de este año arrojan que de los 463 mil 965 policías federales, estatales y municipales que están en activo en el país, solo 295 mil 824 cuentan con las evaluaciones de control de confianza aprobadas y vigentes.

Lo anterior significa que casi el 40% de toda la fuerza policial incumple con uno de los requisitos básicos que contempla el sistema nacional de seguridad para ser policía en el país y, por lo tanto, son elementos que de acuerdo con lo que marca la ley deberían ser suspendidos de sus cargos.

Este déficit confirma a su vez que transcurrida casi la mitad del actual sexenio sigue sin poderse cumplir, como tampoco ocurrió en sexenios pasados, el compromiso de depurar a las corporaciones policiales y contar solo con policías aptos y con controles superados al 100%. Algo que se había prometido desde las reformas en seguridad de 2008.

Incluso, a nivel de las fuerzas federales no solo no se ha avanzado en este proceso, sino que hay un claro retroceso. Mientras que en 2017 el 70% de los efectivos federales estaban aprobados, actualmente ese porcentaje ha caído por debajo del 30%.

Este retroceso en el universo de efectivos con evaluaciones aprobadas vigentes es resultado de la puesta en marcha de la Guardia Nacional, una fuerza policial de carácter civil pero que en los hechos se ha conformado con elementos provenientes de las fuerzas armadas que carecen de las pruebas de control de confianza aprobadas.

Los datos oficiales del SESNSP indican que, de los 99 mil 545 elementos de dicha fuerza desplegados al cierre de mayo, apenas el 22% (1 de cada 5) contaban con el control de confianza aprobado y vigente. Eso ubica a la Guardia Nacional como la fuerza policial con el promedio más bajo de elementos certificados en todo el país.

Cabe recordar que si bien en la Ley de la Guardia Nacional se estableció – en uno de sus artículos transitorios – un plazo de tolerancia de dos años para que se lograra certificar a todos sus elementos, dicho periodo concluyó desde el pasado 28 de mayo sin que el objetivo se haya conseguido.

Otra fuerza federal que presenta un rezago importante es el personal de vigilancia del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social. Se trata de los agentes de seguridad responsables de la vigilancia de los centros penitenciarios federales.

Los datos arrojan que apenas el 33% de los 2 mil 986 custodios cuentan con las pruebas de confianza aprobadas y vigentes, que equivalen a menos de la tercera parte de todo el estado de fuerza.

El resto de las corporaciones federales registran un mayor porcentaje de elementos evaluados, aunque lejos de llegar al 100%. La Fiscalía General de la República, por ejemplo, reporta que el 77% de sus 11 mil 981 policías y ministerios públicos tienen el control de confianza vigente, mientras que el Instituto Nacional de Migración también reporta un 77% de aprobación de sus 4 mil 195 elementos.

Para superar el procedimiento de control de confianza, los policías o aspirantes a policía deben someterse a una batería de exámenes de cuatro tipos que incluyen pruebas toxicológicas, psicológicas, de entorno social y poligráficas (detector de mentiras). Un resultado aprobatorio tiene una vigencia de dos años, por lo que incluso los policías que hayan superado este proceso tienen que ser constantemente reevaluados.

El control de confianza es además uno de los requisitos que debe cubrir un policía en México para contar con el denominado Certificado Único Policial, que es una certificación obligatoria con la que deben contar todos los policías en México.

El promedio general de policías locales evaluados es mejor que el de los federales. De los 345 mil 258 efectivos estatales y municipales en el país, 260 mil 826 cuentan con el control de confianza aprobado y vigente, que equivalen al 76% de todos ellos. Esto significa que una cuarta parte de los policías locales no cuentan con este requisito.

De los agentes que carecen de la certificación vigente hay 21 mil 871 que reprobaron ya los exámenes y, de acuerdo con la ley, ya no pueden ser reevaluados y tienen que ser destituidos.

Hay estados mucho más atrasados que otros. El más rezagado es Guerrero donde poco más de la mitad de los 8 mil 844 policías en la entidad carecen del control de confianza aprobado y vigente. Ninguna de las corporaciones locales (estatales, municipales y ministeriales) llega al 50% de agentes aprobados.

Después se ubica Tabasco donde apenas el 59% de los agentes cuenta con el control de confianza aprobado y vigente. El mayor rezago en este estado se ubica en los custodios de los penales con solo 32% de aprobados, y en los policías estatales preventivos con apenas el 59%.
En una situación similar se encuentra Tlaxcala, donde menos del 60% de los policías locales tienen el control de confianza aprobado y vigente. El principal problema radica en los agentes de la Fiscalía local, donde solo el 27% de ellos tiene la certificación en regla.

La Ciudad de México es la entidad con la mayor cantidad de policías desplegados en sus calles con 51 mil 493 (sin contar fuerzas complementarias). Y aunque son más de 50 mil los que han sido evaluados, actualmente el 63% tiene el control de confianza vigente.

Los mayores rezagos están en los reclusorios y en la fiscalía capitalina.
Sinaloa y Yucatán son las otras dos entidades con menos del 70% de sus policías con los controles vigentes.

La otra cara de la moneda es Querétaro, donde el 92% de los policías y agentes locales cuentan con los exámenes de confianza plenamente aprobados y vigentes. Es el mayor porcentaje del país. Le siguen Coahuila, Guanajuato, Durango y Puebla donde el 89% de sus agentes están plenamente calificados como aptos para hacer el trabajo.

En julio de 2019 el gobierno federal junto con los gobiernos estatales aprobó el denominado Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica. Se trata de un esquema que busca homologar las condiciones laborales, de capacitación, evaluación y profesionalización de los policías de todos los niveles en el país.

Se estableció que para su arranque y consolidación se requeriría un presupuesto inicial de 40 mil millones de pesos. Sin embargo y pese a la aprobación del modelo, la Secretaría de Hacienda no ha destinado en ninguno de los años subsecuentes un presupuesto específico para atenderlo.

No solo eso. Los fondos federales que cada año se destinaban a seguridad se han visto mermados en los últimos años. Por ejemplo, para 2021 se eliminó el denominado FORTASEG, con el cual se entregaban poco más de 4 mil millones de pesos extras a los municipios con mayores tasas de violencia para fortalecer a sus policías.

En esas condiciones los policías del país deben enfrentar una violencia que en los últimos años se ha mantenido en niveles altos. Desde 2018, por ejemplo, el promedio diario de asesinatos en México se ha mantenido por encima de los 95 casos diarios.

Los propios policías son blancos recurrentes de la violencia. De acuerdo con un registro de la organización civil Causa en Común, entre el 1 de enero y el 15 de julio de este año 227 policías del país de todos los niveles han sido asesinados. Es un promedio de al menos un agente asesinado todos los días.

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