TIRA TIRA EN EL PODER JUDICIAL…

* Suban el piano, bajen el piano, súbanlo de nuevo…

El caso del empresario Sergio Bermúdez Espinosa, quien fue demandado penalmente por sus hermanas acusado de administración fraudulenta en la empresa Desarrollos Salo SA de CV, de la cual ellas poseen las dos terceras partes de las acciones, lleva ya la friolera de 9 años sin que hasta el momento se haya definido nada.

Señalado por sus propias consanguíneas de haber defraudado a la empresa familiar con más de 20 millones de pesos, y luego de casi 8 años de juicio, argumentando que la denuncia fue interpuesta fuera de los tiempos que marca la Ley, un juez sobreseyó el juicio y decretó la no acción penal en contra de Sergio Ricardo, luego, ante el recurso de apelación interpuesto por los abogados de la nueva administración de la empresa, un tribunal de Chihuahua ratificó dicha sentencia en octubre de 2020.

El apoderado legal de Desarrollos Salo, SA de CV, el abogado Raúl Iñárritu vía su despacho, acudió al juicio de amparo para revertir dicha sentencia absolutoria, obteniendo una resolución favorable en sentencia firme de julio de este año, en la que un tribunal federal ordenó emitir una nueva sentencia en el caso, es decir, desestimó la resolución del tribunal de Chihuahua, considerando que la denuncia fue interpuesta dentro de los plazos legales establecidos para ello.

Así fue como, a la velocidad del rayo, las juezas del tribunal de Chihuahua en cumplimiento a la sentencia del amparo vuelven a emitir una sentencia de nueva cuenta en sentido favorable a Sergio Ricardo Bermúdez Espinosa, ratificando la sentencia de septiembre de 2018 en la que lo declaran inocente, ahora se valen de argucias y triquiñuelas legaloides alegando que la parte acusadora no formalizó ni precisó algunos de los agravios desahogados durante el juicio.

Lo anterior, no obstante que hay pliegos y pliegos de declaraciones, testimonios, peritajes contables y demás evidencias que señalan al empresario como responsable de haber utilizado indebida e ilegalmente recursos de la empresa en su favor, lo que se presta a toda clase de suspicacias sobre las juezas que integran el tribunal de Chihuahua, Emma Terán Murillo (Presidenta), Rosa Amelia Baylón Payán (Relatora) y Evangelina Zúñiga Ortiz y su imparcialidad en este caso en particular, ya que se percibe un claro favoritismo en favor de Sergio Bermúdez Espinosa.

Por lo pronto, el ping pong judicial continuará, ya que el Despacho Iñárritu Abogados se las sabe de todas todas y es sumamente combativo y ya preparan un nuevo recurso con el que pretenden cambiar la nueva sentencia del tribunal de Chihuahua. Veremos y diremos.