Valdez no muerde anzuelo de José Mario

  • Valdez no muerde anzuelo de José Mario
  • Se impone semáforo naranja al amarillo
  • AMLO y su sinvergüenza con su narrativa
  • A Loera lo cuida el ejército; al Peje el Pueblo
  • Listota la UACH para el regreso presencial

 

El secretario de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), Gabriel Valdez Juárez, no mordió el anzuelo que le lanzaron ayer los colmilludos concesionarios de transporte público en la conferencia de Prensa con el fin de sacarle la promesa del aumento a las tarifas del transporte urbano.

En el encuentro de los empresarios del transporte, entre los que destacaron Miguel Delgado, de la Unión Juárez Aeropuerto; Alejandro Rascón Lazo, de 5 Puntos; Guillermo Antonio Sánchez Barrón, de Colectivos 1A y Christian Velázquez, de Transportes Ceiba con las nuevas autoridades, revisaron los avances del sistema de transporte BRT 2.

La red fue tendida por los transportistas que buscan, a como dé lugar, meter a los funcionarios en el tema de la revisión del precio de la tarifa para el nuevo transporte del BRT 2.

Obviamente los concesionarios no son almas de la caridad y su objetivo es buscar el lucro con las inversiones en las nuevas unidades para prestar el servicio.

En la conferencia de prensa Valdez no cayó en la trampa leonera que le pusieron los concesionarios que, por cierto, fueron los mismos que tronaron la ruta 1 del BRT.

Y el que anda metidísimo hasta el tuétano en ese proyecto, en donde chorreará mucho dinero, es el dhiaco y dirigente de la Coparmex José Mario Sánchez Soledad, quien es asesor estrella de los transportistas.

 

*****

Era impensable que el Consejo Estatal de Salud mantuviera el semáforo epidemiológico en amarillo, ante el incremento de los contagios de Covid y la llegada al estado de Ómicron.

En calidad de urgente, los integrantes del Consejo fueron llamados a reunión extraordinaria virtual para acordar la transición al naranja que, por cierto, ya estaba listo y publicado el acuerdo en el Periódico Oficial del Estado desde el pasado fin de semana.

Vale recordar que el pasado lunes se desató la confusión por la contradicción en el color del semáforo, porque desde Palacio Estatal trataron de matizar la coloración de amarillo cuando el acuerdo publicado oficialmente decía naranja.

Ya no podían los del Consejo mantener el amarillo, pese a la presión de los diversos sectores de la iniciativa privada que presionaron para evitar las restricciones y el cierre de la economía.

El naranja se mantendrá a partir del lunes 10 y hasta el 23 de enero con restricciones y en condiciones más severas a los negocios, empresas y lugares públicos con el fin de prevenir los contagios de Ómicron.

El nuevo semáforo epidemiológico traerá consigo modificación a las fechas que se tenían previstas para el regreso presencial a clases; ahora la nueva fecha tentativa para el regreso es el 21 de enero.

Desde el confinamiento, la gobernadora ha estado muy pendiente del avance de la pandemia, por lo que instruyó al Consejo a tomar las medidas sanitarias correspondientes.

Maru Campos tiene previsto regresar al ejercicio de la administración pública presencial a partir del próximo lunes. Si su salud se lo permite.

****

En una cotidianeidad que llega al cinismo y que rebasa la desvergüenza, ayer en su podio tempranero AMLO volvió a desestimar a la pandemia.

Ahora desestimó a Ómicron, cuando dijo que México trae una ocupación del 12 por ciento en hospitales y un 9 por ciento en UCI; también habló de los medicamentos para tratar el coronavirus, Molnupiravir de Merck y Paxlovid de Pfizer, los cuales en breve serán aprobados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

López Obrador afirmó lo anterior como si ya hubiera comprado los lotes de medicamentos; es pura narrativa a futuro para confundir y que digan que está a las vivas trabajando.

Aclaramos, los medicamentos cada quién que los necesite los tendrá que comprar a precios arriba de 15 mil pesos; pero mañosamente eso no lo aclara el presidente.

Algunos comentan la falta de visión de estadista del tabasqueño que hace a un lado la estrategia de “prevenir, que lamentar”; y agregan que sería más prudente aplicar miles de pruebas para detectar de forma temprana el contagio y evitar que se agraven.

Pero “no”, sus caprichos y ocurrencias son primero, en este caso asesorado por el doctor muerte Hugo López- Gatell.

****

El delegado de los programas de Bienestar, Juan Carlos Loera de la Rosa, no sigue el ejemplo de su jefe Andrés Manuel López Obrador, quien desdeñó los guardias ejecutivos para que le cuiden la espalda, porque considera que “al presidente lo cuida el pueblo”.

Lo anterior viene a colación, porque ayer, tras llegar casi una hora tarde a la conferencia de prensa que convocó, Loera de la Rosa llegó a las oficinas de la calle Perú y Carlos Villarreal escoltado por varios elementos de la Guardia Nacional.

Mientras que en el exterior se encontraba un vehículo militar y alrededor de cuatro elementos del ejército mexicano, quiénes vigilaban el lugar donde se encontraba el superdelegado del estado de Chihuahua.

Dos castrenses estaban a bordo de la unidad mientras que otros dos elementos estaban en una esquina cada uno, vigilando el área de la oficina de Juan Carlos Loera de la Rosa.

Pareciera que trae escolta, pero no de cualquier corporación policiaca, sino de la Fuerza Armada de México. ¡Órale!

*****

Los directivos de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) se reportaron listos para el regreso a clases presenciales, aunque por el momento en el ambiente está flotando la amenaza de Ómicron.

Antes de concluir el año pasado, el Consejo Universitario aprobó la propuesta de algunos consejeros técnicos de la Facultad de Contaduría y Administración y la Facultad de Artes, para regresar a clases presenciales a partir del 24 de enero de este año.

Sin embargo, el incremento de contagios ha provocado la confusión de la comunidad universitaria que, por ahora, desconocen si el Consejo dará marcha atrás a la decisión tomada en días pasados para el regreso a las aulas.

Por el momento la UACH ya tomó el ejemplo del Congreso del Estado y va por el 100 por ciento de pruebas de detección de Covid del personal docente y administrativo, obvio, sin costo personal para los empleados.