Luis Javier de La Rocha-Zazueta, CEO de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM), afirmó que 120 mil familias están en riesgo de perder su sustento económico debido a la decisión del Departamento de Agricultura (USDA, por sus siglas en inglés) de suspender temporalmente las importaciones de aguacate desde Michoacán.
En entrevista para MILENIO Televisión con Tania Díaz, el director ejecutivo informó que otras 280 mil familias también se verían perjudicadas por la suspensión del gobierno de Estados Unidos, pues la industria de APEAM ofrece más de 40 mil trabajos directos.
Indicó que la suspensión resultó en una pérdida económica de 100 millones de dólares diarios, puesto que la industria aguacatera genera anualmente cerca de 3 mil 500 millones de dólares.
“La industria está totalmente detenida. Además del impacto económico, me preocupan las repercusiones a nuestros agremiados y al estado de Michoacán, a Uruapan y a la franja fronteriza. Esta situación es un golpe duro; sin embargo, lo estamos afrontando de la mano con el gobierno federal”, declaró.
De La Rocha-Zazueta agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum por su atención inmediata ante la alerta preventiva de seguridad, emitida por la embajada de Estados Unidos en México, quien tuvo como prioridad reactivar y reabrir de inmediato el programa de importación.
Argumentó que este plan surgió en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN y NAFTA por sus siglas en inglés) y que en 1997, el aguacate se convirtió en la única fruta con certificado de nacimiento en el NAFTA.
Por ello, aseguró que no existe una razón de fondo para que el gobierno estadunidense suspendiera de manera unilateral el programa, pues el proyecto beneficia al mercado.
“Los hechos hablan de que hay una alerta preventiva donde, de acuerdo con análisis y la investigación, no está bien argumentada. Anteriormente hemos tenido cierres de importación, pero con situaciones graves de violencia, genuina y tangible. En esta ocasión no tenemos una prueba que respalde la determinación, tanto como para aceptarla”, aseveró.
Agregó que el Ejecutivo federal ejecutará y coordinará diálogos directos con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sadrer), y que en particular ha tenido reuniones con el área de seguridad de la Embajada estadunidense.
“Estamos en puerta de la cuarta ronda de negociación del Tratado de Libre Comercio. Esto sí te deja pensando que la suspensión puede ser por un motivo político y no una causa operativa. Eso se lo dejamos al tiempo; es mi labor ocuparme y preocuparme por muchas familias”, reiteró.
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