San Ignacio, Chihuahua.— La construcción de paz debe realizarse desde el territorio, mediante la escucha directa de las comunidades y el reconocimiento de sus derechos, planteó el doctor Fernando Ávila González, secretario técnico estatal de Construcción de Paz en Chihuahua, durante su participación ante integrantes de la comunidad rarámuri de San Ignacio.
La actividad se realizó el domingo 16 de agosto de 2026, en el marco de una Asamblea Regional relacionada con el proceso de consulta sobre la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
Ante autoridades, representantes e integrantes de la comunidad, Ávila González destacó la importancia de fortalecer la proximidad gubernamental, el diálogo y la atención de las condiciones sociales que influyen en la seguridad y la convivencia.
El funcionario señaló que la presencia institucional en territorio rarámuri busca fortalecer el diálogo y construir soluciones con la participación directa de las comunidades.
El encuentro se desarrolló en un espacio comunitario de la Sierra Tarahumara y no en una oficina gubernamental, lo que permitió acercar el ejercicio institucional a la población y reconocer sus propias formas de organización y participación.
Durante la asamblea se destacó que la construcción de paz no debe limitarse a la reacción frente al delito, sino que también requiere prevención, atención de las causas de la exclusión, generación de oportunidades y fortalecimiento de la confianza entre las comunidades y las instituciones.
En este contexto, el proceso de consulta contempla principios como la libre determinación, la buena fe, el respeto mutuo, la perspectiva intercultural, la participación plena y efectiva, la igualdad sustantiva y la transparencia.
También se señaló que la participación de las comunidades constituye el ejercicio de un derecho reconocido por el artículo 2.º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La participación de Ávila González permitió además vincular la construcción de paz con la necesidad de mejorar las condiciones de vida de niñas, niños y jóvenes indígenas. El acceso a la educación, el deporte, la cultura, los espacios comunitarios y las oportunidades de desarrollo fueron señalados como elementos de una estrategia preventiva para reducir factores de riesgo y fortalecer el tejido social.
El secretario técnico estatal agregó que atender las causas implica generar condiciones para que la niñez y la juventud rarámuri puedan desarrollar su futuro sin perder su identidad, lengua y tradiciones.
Durante la actividad también se planteó que la seguridad no debe evaluarse únicamente mediante operativos, detenciones o expedientes, sino también a partir de la confianza ciudadana, la participación comunitaria y las oportunidades disponibles para las nuevas generaciones.
La realización de la Asamblea Regional en San Ignacio permitió que las instituciones se trasladaran directamente a la comunidad para escuchar sus planteamientos, en lugar de concentrar el diálogo en los centros administrativos del estado.
Este acercamiento busca reducir la distancia entre sociedad y gobierno, reconocer a las autoridades comunitarias y generar mejores condiciones para que las decisiones públicas incorporen las necesidades y propuestas de los pueblos originarios.
La participación de Fernando Ávila fue presentada como parte de un proceso que deberá continuar mediante seguimiento, coordinación institucional y cumplimiento de los compromisos que se deriven del diálogo con la comunidad.
Con su intervención en San Ignacio, Ávila González refrendó una visión de la paz con enfoque social, preventivo, territorial e intercultural, basada en la participación de las comunidades en la construcción de soluciones.
