Notiagua: “Tanquilos”

  • Por Dr. Daniel Valles

Los tanques de almacenamiento de agua potable son de gran beneficio para nuestra ciudad, enclavada en medio de uno de los más grandes desiertos del mundo. Tenemos casi 50 de ellos. Así que, “Tanquilos”, tenemos donde almacenar agua y luego surtir a la ciudad.
De acuerdo a Wikipedia, “el desierto de Chihuahua es el desierto más extenso de América del Norte, con un área de 450,000 km², aunque algunos investigadores consideran inclusive un área de 520,000 km², lo que hace que sea el 36 % del total de área desértica del continente”.
Aquí vivimos más de dos y medio millones de personas, si contamos a quienes lo hacen en El Paso, TX, y sus alrededores. Todos consumimos el agua de las mismas fuentes: El Bolsón del Hueco, el de Mesilla y el llamado Conejos Médanos. Siempre nos hemos surtido de ahí.
El tanque de almacenamiento de agua se usa para tener medios artificiales que surtan de agua potable a la población y que ésta tenga suficiente líquido y presión para su uso. Lo extenso de Juárez obliga a tenerlos en sitios estratégicos para llevar al agua a las colonias y que esto sea de manera constante y suficiente.
La J+ cuenta con más de 50 tanques superficiales -en la tierra- y nueve elevados, los que se encuentran distribuidos en toda la ciudad. La gran mayoría están en funcionamiento. Los que no lo están, que son la minoría, se trabaja en rehabilitarlos para que entren en operación.
Un tanque se construye de láminas de acero y se reviste de una pintura epóxica, no tóxica. Tiene un tubo de entrada del agua en la parte de arriba y una “llave” de salida en la parte de abajo. Funciona por medio de gravedad.
Las capacidades de los tanques varían, así como su altura. De entre los que se encuentran en la superficie tenemos de 3 mil y 5 mil metros cúbicos. (3 y 5 millones de litros). Estos se llenan en 12 a 15 horas.
Cuando se llegan a vaciar, se debe de cerrar la válvula de salida para que esto ocurra. Caso contrario, no se llenan y la gente no tiene agua para el día siguiente. Pero esa, es otra historia.
En el último año, la J+ ha rehabilitado varios tanques que se encontraban en desuso, como el Plutarco Elías Calles y Portal del Roble. Ha construido otros, como el Lomas de Poleo y Tres Cantos. Con un costo de 30 y 60 mdp, respectivamente.
Esta administración que dirige Sergio Nevárez, tuvo el acierto de aprobar una idea para los tanques que surge del área de Comunicación Social: La de pintar murales en ellos. Los que están ahí con un propósito, pero que están mudos, no dicen nada, ni a la gente, ni a la ciudad. Son “cosas” inanimadas. Sin habla.
Para llevar a cabo la iniciativa de comunicar lo que es y hace un tanque, se contactó a muralistas locales, como a Elel Parra y al internacional Arturo Damasco.
El tema, obviamente, el agua. Pero el mensaje, es uno que tiene que ver con el gobierno humanista de la maestra Maru Campos: Dotar de agua para la salud y beneficio de la gente que habita en nuestra gran ciudad.
Hasta el momento son siete los tanques que se han pintado.
Tanque Mariano Escobedo. Muralista: Elel Parra. Título: “La preservación del agua en el gran desierto”.
Tanque Plutarco Elías Calles. Muralista: Arturo Damasco. Título: “Guardianes del Agua”.
Tanque Chihuahua. Muralista: Elel Parra. Título: “Imaginemos el futuro.”
Mural Tanque Chihuahua #2. Muralista: Elel Parra. Título: “Mimetización líquida”.
Tanque: Ramón Rayón. Muralista: Vicente. Título: “J+ Logo”.
Tanque: Los Ojitos. Muralista y artista visual: Arturo Damasco. Título: “Modesto”.
Tanque Tres Cantos. Muralista y artista visual: Arturo Damasco. Título: “Oasis”.
Este último ha sido entregado para su uso por la gobernadora, Maestra María Eugenia Campos Galván, este pasado 31 de agosto, en una ceremonia que incluyó a autoridades locales, el director ejecutivo de la J+, Sr. Sergio Nevárez, al director ejecutivo de la JCAS y al propio pintor, Arturo Damasco, quien actualmente realiza otro trabajo en el tanque Lomas de Poleo.
La iniciativa que la J+ ha tenido, ha sido muy bien recibida por la población en general y ha servido de ejemplo para que otros organismos operadores de agua, como la JMAS de Chihuahua, lleven a efecto una obra similar. Enviar un mensaje de concientización del uso y aprovechamiento del agua a través del arte.
Creemos que el legado artístico que la J+ dejará en Ciudad Juárez es importante. Único. Más aún, un legado para la conservación del recurso hídrico, del agua, sin la cual la vida no es posible.
Tenemos al menos 45 tanques más que pintar. Esperamos que nos alcance el tiempo y el presupuesto para llevar a cabo esta obra colosal en bien de nuestra ciudad y que la “tanquilice”, que es una de las funciones que el arte logra comunicar al alma de las personas.
Sabrán por medio de estos tanques que llaman la atención de propios y extraños, que el agua está ahí, que trabajamos para mantenerlos llenos y que necesitamos de la ayuda de todos para lograr el propósito.

El Dr. Daniel Valles es Jefe de Comunicación Social de la J+.