Un gran jurado federal del Distrito de Columbia acusó este jueves formalmente al mexicano Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, por tráfico de cocaína y metanfetaminas hacia Estados Unidos, así como por posesión de un arma de fuego para facilitar el delito de tráfico de drogas.
En un comunicado, la Oficina de Asuntos Públicos del Departamento estadounidense de Justicia informó que Cazarín Molina fue acusado por un gran jurado federal del Distrito de Columbia.
El fiscal general adjunto A. Tysen Duva, de la División Penal del Departamento de Justicia, dijo en el comunicado que la acusación contra “El Tanque”, comandante regional en Veracruz del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG),
designado por la administración de Donald Trump como una organización terrorista extranjera, “envía un mensaje claro de que el Departamento de Justicia localizará a todos los líderes y comandantes de los cárteles de la droga y las organizaciones criminales transnacionales, y los procesará por la destrucción de nuestras comunidades a través del tráfico de drogas y la violencia”.
Añadió que “los cargos presentados hoy demuestran el compromiso del Departamento de Justicia con la eliminación total de los cárteles de la droga y las organizaciones criminales transnacionales. Gracias al arduo trabajo de nuestros socios de la DEA y de los fiscales de la División Penal, estos líderes de los cárteles quedarán al descubierto y sus organizaciones serán desmanteladas”.
Cazarin Molina está acusado de conspiración para fabricar y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y 500 gramos o más de metanfetamina para su importación a Estados Unidos entre 2005 y 2025, así como de utilizar, portar, esgrimir y disparar un arma de fuego en relación con la conspiración de tráfico de drogas.
En caso de ser declarado culpable, Cazarin Molina se enfrenta a una pena mínima de 40 años de prisión y a una pena máxima de dos cadenas perpetuas consecutivas.
“El Tanque” fue detenido el 5 de octubre por las autoridades policiales mexicanas en el estado de Jalisco. Permanece preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, tras ser vinculado a proceso.
“Durante dos décadas, Cazarín Molina habría contribuido a impulsar las operaciones de tráfico del CJNG recurriendo a la intimidación y la violencia para proteger su organización criminal”, señaló en el comunicado del director de la Agencia Antidrogas (DEA) de Estados Unidos, Terrance Cole. “La era de la impunidad para los líderes de los cárteles ha terminado.
La DEA, en colaboración con el grupo de trabajo de Seguridad Nacional y junto a nuestros socios internacionales, luchará contra los narcoterroristas dondequiera que operen: siguiendo cada pista, cortando cada línea de suministro, desmantelando cada organización y llevando a los responsables ante la justicia”, aseguró.
ElUniversal
