Durante las horas de entrada y salida de alumnos de una preparatoria ubicada en el sector, el cruce de Lote Bravo y Fortín de la Soledad registra largas filas de vehículos que buscan llegar al plantel o salir del fraccionamiento. El congestionamiento aumenta principalmente por las mañanas y tardes, cuando se concentra el movimiento de estudiantes, padres de familia y demás conductores.
Ante la espera, algunos automovilistas optan por abandonar la fila y utilizar los terrenos baldíos ubicados a los costados de la vialidad como una especie de atajo. Después de avanzar por esos espacios, los vehículos buscan reincorporarse a las calles y terminan atravesándose entre las unidades que permanecen detenidas en el tráfico.
Vecinos y conductores señalaron que estas maniobras no solamente generan molestia entre quienes esperan su turno, sino que también complican todavía más la circulación. Algunos de estos movimientos han provocado choques menores, debido a que los vehículos salen de los baldíos y se incorporan de manera repentina a las calles.
El resultado es un círculo que termina agravando el problema: mientras algunos conductores esperan durante largos periodos para cruzar, otros intentan avanzar por los terrenos baldíos y posteriormente buscan meterse nuevamente en la circulación. De esta manera, un cruce que ya registra congestionamiento durante las horas escolares termina todavía más complicado por quienes buscan brincarse la fila.
