Vaya que la Dani “es cabrona”, pues salió con todo contra Morena. La dirigente del PAN decidió aventar el segundo misil propagandístico con una campaña que difícilmente pasará desapercibida.
Se trata de ocho espectaculares repartidos entre Juárez y Chihuahua con un mensaje tan simple como explosivo: “Muerte y Morena es lo mismo”.
Todo parce indicar que es la segunda parte de la campaña sistemática en contra del partido guinda en el poder, recientemente mandó colocar espectaculares con el mensaje: “El IMSS y nada es lo mismo”.
En esta segunda parte el primero en brincar fue Cruz Pérez Cuéllar. Ni tardó ni perezoso calificó la estrategia como una “táctica desesperada” del PAN y aseguró que los azules ya se sienten derrotados antes de que arranque la verdadera batalla electoral.
En otras palabras, Cruz respondió justo como esperaba la oposición: dándole vida a una campaña que, de otra forma, quizá habría tardado más en convertirse en tema nacional.
Lo interesante no son los espectaculares, sino el momento. Apenas empieza el acomodo de fichas y ya quedó claro que esta elección no será de propuestas elegantes ni de discursos diplomáticos. Será una guerra más puerca que las decenas de fugas de aguas negras de las alcantarillas de Juárez, que, por cierto, están desatendidas y en el olvido.
En el PAN calculan que pegarle a Morena por el tema que más preocupa a los ciudadanos puede resultar rentable. En Morena, por el contrario, apuestan a victimizarse y vender la idea de que la oposición ya cayó en la guerra sucia porque no tiene otra carta.
Lo único cierto es que Daniela logró exactamente lo que buscaba, poner a todo el mundo hablando de su campaña. Y Cruz, al responder de inmediato, terminó validando que el golpe sí dolió.
