El uso de la inteligencia artificial está transformando la vida cotidiana de maneras inesperadas. Más allá de su impacto en áreas como la medicina, la educación y la ciencia, ahora se infiltra en el ámbito emocional y personal.
Una mujer de 28 años reveló haber creado un novio virtual llamado Leo, un chatbot con una personalidad posesiva y protectora que terminó convirtiéndose en su confidente emocional. Lo más sorprendente: esta relación coexiste con su matrimonio real.
Ayrin, quien reside fuera de Estados Unidos por estudios, asegura que su esposo Joe conoce y acepta la existencia de Leo. La joven paga una suscripción mensual por mantener este vínculo virtual que define como único y no considera una infidelidad.
La historia ha desatado debates éticos sobre la influencia de la IA en las relaciones humanas y el futuro de estas tecnologías en la vida cotidiana.