La Subestación Médanos, ubicada en el suroriente de Ciudad Juárez y considerada parte de la infraestructura necesaria para el suministro de energía eléctrica de esta zona de la ciudad, enfrenta una situación que contrasta con la importancia de sus instalaciones: los terrenos baldíos que la rodean se encuentran convertidos prácticamente en tiraderos clandestinos.
En los alrededores de la subestación pueden observarse grandes cantidades de basura acumulada, muebles en desuso y todo tipo de desperdicios que son arrojados en los predios que permanecen sin utilizar. A esto se suma la presencia de animales muertos, lo que convierte el lugar en un foco de contaminación y genera una imagen de abandono en una zona donde se encuentra una infraestructura fundamental para miles de familias.
El problema no solamente tiene que ver con la imagen urbana. La acumulación de basura y animales muertos representa también un asunto de salubridad, particularmente durante las temporadas de altas temperaturas, cuando los residuos orgánicos pueden generar malos olores y atraer fauna nociva. Mientras la electricidad que sale de estas instalaciones es indispensable para el funcionamiento de viviendas, comercios y empresas, el entorno inmediato permanece prácticamente olvidado.
La escena también refleja un problema que se repite en distintos sectores de Ciudad Juárez: terrenos baldíos que terminan utilizándose como puntos para deshacerse de muebles, basura y otros desperdicios. La falta de vigilancia y de mantenimiento facilita que estos espacios sean utilizados nuevamente como tiraderos, hasta convertirse en acumulaciones de desechos que después resultan difíciles de retirar.
La Subestación Médanos puede ser una instalación estratégica para el suministro eléctrico del suroriente, pero su entorno muestra una realidad muy diferente. Entre cables, transformadores y equipos destinados a mantener encendida una parte de la ciudad, los terrenos que la rodean permanecen llenos de basura, muebles y animales muertos, una postal que invita a cuestionar quién debe hacerse responsable de mantener en condiciones dignas los espacios que rodean a una infraestructura tan importante.
