lunes, julio 13, 2026
Inicio » Intelectuales

Intelectuales

by EdiciónJuárez
0 comments

Por José I. Cepeda

Difícil es entender como una persona de alto nivel intelectual, de altos estudios y reconocimiento público en su vida profesional, pueda desatinar al colocarse a la defensa de gobiernos populistas o totalitarios en América.

Efectivamente, constantemente nos encontramos que escritores, catedráticos, políticos, empresarios, creadores de arte y personas de las llamadas “intelectuales” apoyan y se alinean a sistemas políticos antidemocráticos, justificando desde su perspectiva personal, el buen desempeño que se realiza en la administración pública y la búsqueda del bien común, cuando la realidad es totalmente diferente.

En México, diariamente vemos en medios de comunicación masiva en todo el país, las desventuras y sufrimientos del pueblo mexicano, ante casos demostrado por casos de corrupción, malos manejos administrativos, inseguridad, falta de medicamentos, desapariciones forzadas, bajo nivel educativo e injusticia social, entre otros.

banner

Y, aun así, tanto hoy como en el pasado, reconocidos intelectuales se han mostrado defensores de gobiernos que sostienen estructuras políticas que históricamente han demostrado una y otra vez, en diferentes países como en el nuestro, su ineficacia y la generación de pobreza a grado extremo, socavando libertades básicas de la población.

Algunos críticos, establecen en estos intelectuales, un desconocimiento teórico de los procesos económicos y de mercado que, aplicadas científicamente, provocan las políticas de generación de riqueza en los países con miras a convertirse en estados de alto desarrollo económico y productivo. De tal manera y en contraparte, ven con buenos ojos o dan su aval a desatinadas propuestas del gobierno para la generación del desarrollo productivo por el simple hecho de confirmar su apoyo a un gobierno del que se siente identificado ideológicamente. 

Otro elemento que se observa en el comportamiento de estos intelectuales es la soberbia, que le impide reconocer errores de lógica en sus planteamientos, considerando que saben mucho más que los demás y no pueden estar equivocados. Al igual que los sofistas de la antigüedad, valoran mas el triunfo de la retórica que la búsqueda de la verdad.

Es aquí donde no comprendemos su proceder, si los resultados de la política aplicada en los gobiernos, lejos de generar riqueza y desarrollo en el país provoca lo contrario y se reducen cada día más las libertades y derechos individuales, es para que cambiaran su postura y buscaran realmente el principio natural de la política que es el bien común. Tal es el caso del ganador del premio Nobel en Literatura, Octavio Paz, quien habiéndose formado ideológicamente dentro de la izquierda en México, en un proceso de autoanálisis, cambio su postura en torno al devenir político de nuestro país.

Otro elemento que se reconoce en ellos es el resentimiento y la envidia. Si, viven frustrados por el hecho de que consideran que ellos, por su intelectualidad, deberían de tener mayor riqueza que otros. Que deberían de tener diariamente los reflectores de la popularidad y la adoración pública. Enfocan sus pretensiones en los liderazgos políticos de alto nivel, para encontrar los mecenas que les otorguen ese estatus y riqueza que creen merecer.

Consecuentemente, hablaran maravillas del sistema político que los protege aun sabiendo que la sociedad sufre amargamente por la errada política aplicada (Abrazos, no balazos). Peor aún, olvidan la historia que muestra lo que sucede en países convertidos al totalitarismo, la purga de la sociedad pensante que pudiera en un futuro, generar liderazgos contra el sistema.

Si a todos lo anteriormente expuesto, le agregamos el fenómeno de los ciudadanos hoy comúnmente llamados “chairos”, igualmente resentidos de la vida, que se han cazado con la doctrina socialista, mas los miles y miles de mexicanos que se han dejado comprar con dadivas económicas que les entregan mensualmente, sin trabajar ni estudiar, como el caso de los ninis, se crean las condiciones para generar clientela que habrá de ratificar en las urnas, al partido en turno que gobierna dentro de los procesos electorales.

Miles de desplazamientos forzados en diferentes partes del país por grupos criminales, son clara muestra que la situación del país es alarmante. Aquí la pregunta pertinente: ¿Vale la pena la ayuda económica que reciben del gobierno cuando se ven obligados a dejar su lugar de origen y su patrimonio?  ¿Volverás a votar por un partido que te tiene en estas condiciones? ¿Hay tranquilidad de conciencia en estos intelectuales que defienden estos gobiernos? 

Remontémonos a la historia; ¿Ya se olvido lo que ha pasado en muchos países de America? Cuba, con 67 años de dictadura, ¿es el modelo económico ejemplar del continente en donde se viven todas las libertades básicas del ser humano? Si es así ¿porque huyen de la isla?

You may also like