“Detectar oportunamente salva vidas” es la premisa que encabezó el Taller de Concientización y Prevención realizado en el marco del Día de Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, este espacio se llevó a cabo con el propósito de difundir, informar y promover la cultura de la prevención del principal tipo de cáncer detectado en mujeres.
El taller estuvo a cargo del doctor Eduardo Fuentes Borunda, médico radiólogo con alta especialidad en imagen de la mama; y con el apoyo de las doctoras adscritas a la Subdirección de Universidad Saludable, quienes compartieron información sobre las características de esta enfermedad, sus factores de riesgos y la importancia de detectarla en etapas tempranas.
El cáncer de mama se define como el crecimiento anormal y descontrolado de células de la mama, y se origina regularmente en los conductos que llevan la leche materna o lobulillos que la producen. La diferencia entre una irregularidad y un tumor maligno se encuentra en la capacidad que tiene la célula para hacer metástasis, es decir, migrar a otras partes del cuerpo, explicó el doctor.
Las cifras mundiales son alarmantes respecto a este tipo de cáncer. Hasta 2022 se encontraron 2.3 millones de casos alrededor del mundo, y es la causa número uno en provocar muertes en mujeres en México.
Entre más temprana sea la detección, más opciones y mejores resultados puede obtener la paciente”, recalcó el doctor Eduardo Fuentes Borunda. Cabe destacar que la edad promedio de diagnóstico es de 52 años, sin embargo, es importante aumentar el margen de detección oportuna en México.
Existen factores de riesgo no modificables, tales como ser mujer, la edad, ya que a partir de los 40 años el riesgo aumenta, antecedente familiares, mutaciones, menarquia temprana, menopausia tardía, mamas densas y cáncer de mama previo o radioterapia en el tórax.
Asimismo, existen factores que pueden ser modificados por la población, entre ellos el sobrepeso, obesidad, sedentarismo, consumo de alcohol, tabaquismo o terapia hormonal combinada prolongada. “Tener factores de riesgo no significa que la persona tendrá cáncer, y no tenerlos no lo descarta”, enfatizó Fuentes Borunda.
Ante las alarmantes cifras, el especialista exhortó a las asistentes a compartir la información con amigos, familiares y compañeros de trabajo. “Moverse al menos 150 minutos a la semana con actividad física moderada, cuidar el peso, limitar el consumo de alcohol, evitar fumar y resaltar los beneficios de la lactancia materna temprana”. Sin embargo, ningún hábito elimina el riesgo, por eso es necesaria la detección temprana.
Con base en estudios y cifras duras, la autoexploración permite la detección de anormalidades en la mama de 1.7 a 2.5 centímetros, en un examen realizado por profesionales de la salud en un tamaño de 0.9 milímetros a 1.3 centímetros, y por mastografía de 0.3 a 0.7 milímetros, lo que destaca la importancia de chequeos constantes.
