Los restos óseos localizados el 24 de marzo en un tramo de la carretera 26 fueron identificados como pertenecientes a Marco Antonio Sauceda, hijo de la buscadora y activista Ceci Flores Armenta. La confirmación se obtuvo tras los estudios de ADN realizados por autoridades forenses y fue compartida públicamente por integrantes del colectivo Jóvenes Buscadores de Sonora.
Marco Antonio desapareció en 2019 en Bahía de Kino, cuando tenía 31 años. Desde entonces, Flores, fundadora de Madres Buscadoras de Sonora, encabezó operativos de búsqueda en distintas zonas del estado, convirtiendo el caso de su hijo en uno de los más conocidos dentro del movimiento de familias que buscan a personas desaparecidas.
El hallazgo de los fragmentos óseos ocurrió a la altura del kilómetro 46 de la carretera estatal, donde previamente ya se habían realizado exploraciones por grupos de buscadoras. Tras el análisis genético, el colectivo confirmó que el resultado coincide plenamente con el perfil de Sauceda Rocha, poniendo fin a siete años de incertidumbre para su familia.
La noticia generó muestras de solidaridad para Flores, quien ha perdido a dos hijos en circunstancias relacionadas con la violencia. Organizaciones y colectivos de búsqueda destacaron que la identificación representa un paso importante para lograr una despedida digna, aunque también evidencia la gravedad de la crisis de desapariciones que persiste en el país.
Hasta el momento, se espera que en los próximos días las autoridades realicen el proceso administrativo correspondiente para entregar los restos a la familia.
