lunes, septiembre 7, 2026
Inicio » El PAN compró a los “Alitos” bono de ilusión electoral

El PAN compró a los “Alitos” bono de ilusión electoral

Cuando los priistas hablan de “gran coalición”, habrá que preguntar también por la letra chiquita del contrato político

by JRZnoticias
0 comments

–Daniela Álvarez va por todo, busca la pieza naranja

Pues resulta que en el PAN ya compraron el famoso “gran bono de la ilusión electoral” que les vienen ofreciendo los priistas rumbo al 2027. Y es que ayer, después de la reunión entre Alejandro Domínguez y Daniela Álvarez, el dirigente tricolor salió muy contento a presumir en redes sociales que comenzó la consolidación de una gran coalición partidista.

¡Ah, caray!

Porque cuando los priistas hablan de “gran coalición”, habrá que preguntar también por la letra chiquita del contrato político. Es decir, qué ofrecieron los del PRI y, sobre todo, qué le ofrecieron los panistas a cambio.

banner

Domínguez habló de hacer una “muy buena oferta” para que la ciudadanía voltee a ver y vote por esta coalición, además de poner sobre la mesa la “vasta experiencia” priista al servicio del proyecto político de 2027.

Muy bonito todo, pero falta lo importante: ¿cuántos votos representa esa experiencia?

Porque una cosa es presumir un ejército electoral y otra muy distinta es demostrar que ese ejército existe, está organizado, tiene estructura y, llegado el día de la elección, efectivamente se presenta en las casillas.

Ahí está precisamente la prueba de fuego.

¿Cuántos representantes de casilla puede poner realmente el PRI? ¿Cuántos de ellos estarán ahí desde que abran las urnas hasta que termine el conteo? ¿Cuántos operadores territoriales siguen trabajando para el tricolor? Y, sobre todo, ¿cuántos ciudadanos están dispuestos a votar por una coalición PAN-PRI simplemente porque sus dirigentes ya se pusieron de acuerdo?

Porque hasta ahora parece que los dirigentes azules ya fueron convencidos.

Ahora falta convencer al electorado.

Y ahí es donde la cosa se puede poner interesante.

Los panistas tendrán que explicar, llegado el momento, qué les ofrecieron a los priistas para subirlos al barco. Porque si el PRI pone “experiencia”, estructura y votos, seguramente no lo hará por amor al azul ni por aquello de que “lo importante es Chihuahua”.

En política, como en los negocios, las coaliciones suelen tener factura.

Y seguramente en algún cajón ya existe la lista de posiciones, candidaturas y espacios administrativos que podrían convertirse en la moneda de cambio de esta alianza.

Por lo pronto, la decisión parece tomada: PAN y PRI caminarán juntos rumbo al 2027.

Ahora viene lo verdaderamente difícil: comprobar si ese “gran bono de la ilusión electoral” que tanto presumen los priistas también logra convencer a los ciudadanos.

Porque una cosa es venderles la coalición a los panistas… y otra, muy distinta, vendérsela al electorado.

Eso se sabrá en junio del próximo año, cuando las urnas hagan las cuentas que hoy los dirigentes hacen con entusiasmo.

Y ahí sí, que nadie se sorprenda si el supuesto ejército electoral resulta ser más pequeño de lo anunciado.

***********

En el ajedrez de las alianzas rumbo al 2027, a Daniela Álvarez todavía le falta una pieza para completar el tablero. Y no, no hablamos precisamente del PRI, que ya parece estar haciendo fila para tomarse la foto con el PAN.

El verdadero “objeto del deseo” podría estar en otro color: Movimiento Ciudadano.

Aunque en Chihuahua los naranjas ya tienen una suerte de entendimiento con el ala azul del Congreso estatal, llevar esa relación hasta una coalición electoral sería harina de otro costal.

Ahí entrarían Francisco Sánchez y Alfredo “El Caballo” Lozoya, quienes tendrían que valorar si se suben al mismo barco con el PAN… y, de paso, compartir cubierta con el PRI, partido que a nivel nacional no precisamente provoca suspiros entre los emecistas.

La jugada, pues, tendría dos pistas: una estatal, donde los acuerdos parecen más tersos, y otra nacional, donde la dirigencia naranja podría ponerle freno a cualquier romance electoral con los priistas.

Así que, si Daniela quiere concretar su gran coalición, tendrá que hacer cuentas, tender puentes y, sobre todo, convencer a MC de que el matrimonio electoral no incluye necesariamente enamorarse del PRI. Por ahora, la alianza está en veremos.

You may also like