En el relato histórico de la Toma de Ciudad Juárez suelen destacarse las estrategias militares y a los líderes revolucionarios que definieron el rumbo del país. Sin embargo, entre los episodios más documentados de ese periodo también se encuentran las imágenes capturadas por mujeres que, a pesar de las restricciones sociales de la época, lograron abrirse paso detrás de una cámara. Una de ellas fue Esther Eva Strauss, cuya labor fotográfica se convirtió en un valioso testimonio visual de la frontera durante la Revolución Mexicana.
Strauss desafió las limitaciones impuestas a las mujeres de su tiempo y se convirtió en observadora directa de los acontecimientos. Su registro gráfico no solo ayudó a difundir los sucesos ocurridos en Ciudad Juárez, sino que también aportó una perspectiva distinta a los relatos visuales de la época, contribuyendo a la construcción de la memoria histórica del país.
Quienes deseen conocer más sobre su obra y la importancia de su mirada pueden visitar la Sala 6 del MUREF Museo de la Revolución en la Frontera, donde la exposición La revolución de la mirada reúne parte del legado visual que marcó un capítulo fundamental en la historia de México.

