Rubén Rocha Moya solicitó nuevamente licencia para separarse del cargo de gobernador de Sinaloa, esta vez con carácter indefinido y por un periodo superior a 30 días, en medio de cuestionamientos dentro de Morena y luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum y otros integrantes del partido marcaran distancia de su decisión de reincorporarse al frente de la administración estatal.
A través de un documento enviado al Congreso de Sinaloa, Rocha Moya pidió que se dé trámite a su separación temporal del cargo. “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”, escribió el mandatario al acompañar la solicitud, que ahora deberá ser analizada por los legisladores estatales para determinar si procede.
La nueva petición ocurre apenas un día después de que Rocha Moya anunciara su regreso al Gobierno de Sinaloa, decisión que generó cuestionamientos debido a la falta de respaldo público de la presidenta Claudia Sheinbaum, gobernadores y otras figuras de Morena. Ante este escenario, el gobernador optó nuevamente por solicitar licencia, aunque todavía se desconoce quién asumirá las funciones del Ejecutivo estatal.
Rocha Moya enfrenta además señalamientos de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, específicamente con la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa. El gobernador ha rechazado dichas acusaciones. La situación se suma a la presión política que ha enfrentado durante los últimos meses tanto dentro de su partido como desde el ámbito federal.
La primera licencia de Rocha Moya fue solicitada el 1 de mayo de 2026 y autorizada un día después por el Congreso de Sinaloa. Ese mismo día, Yeraldine Bonilla Valverde, quien entonces se desempeñaba como secretaria General de Gobierno, rindió protesta como gobernadora interina. Ahora, el Congreso estatal deberá resolver la nueva solicitud y definir quién quedará nuevamente al frente del Ejecutivo sinaloense durante la ausencia del gobernador.
