Una eventual falta de diésel que impida operar al autotransporte de carga tendría un impacto económico diario de 7 mil 194 millones de pesos, debido a la dependencia que mantiene el sector de este combustible para movilizar mercancías en el país, advirtió el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Augusto Ramos.
“El 95 por ciento de la flota del autotransporte necesita diésel para su operación y aquí sabemos que son más de 466 mil vehículos los que diariamente están transitando”, reveló.
“Si el autotransporte de carga no opera por falta de combustible, esto es un impacto diario de 7 mil 194 millones de pesos”, agregó.
No obstante, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó imponer una prohibición a las exportaciones de diésel, aunque esta medida había sido evaluada ante el alza de los precios así como los bajos inventarios del combustible.
Además, el 2 de octubre, el mandatario estadunidense señaló que su gobierno “no va a imponer la prohibición de exportaciones”, después de que los países del G7 acordaran liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas de emergencia.
En tanto, el presidente de Canacar aseguró que el organismo mantiene comunicación con autoridades del sector energético para anticipar posibles problemas de suministro y garantizar que las empresas transportistas tengan acceso al combustible necesario para mantener sus operaciones.
El presidente de Canacar indicó que el sector ya ha abordado el tema con autoridades energéticas para establecer mecanismos que permitan garantizar el suministro de diésel ante cualquier eventualidad.
“Estamos preparados, ya lo hablamos incluso con los de energía, con Pemex, para garantizar el abasto del diésel”, sostuvo.
Además del riesgo de disponibilidad, el líder empresarial señaló que cualquier incremento en el precio del diésel repercute directamente en los costos operativos de las compañías transportistas y, posteriormente, en el valor de las mercancías.
Destacó que el sector mantiene seguimiento sobre el comportamiento de los precios debido al peso que tiene el combustible dentro de la estructura de costos del autotransporte.
Y comentó que el gobierno federal ha buscado contener el precio de los combustibles, situación que, desde la perspectiva del sector, ayuda a evitar presiones adicionales sobre los costos logísticos.
“Sabemos que esos incrementos del diésel son un impacto directo al costo de las mercancías”, afirmó.
Además, agregó que los transportistas se mantienen atentos tanto al precio como a la disponibilidad del energético, ya que ambas variables pueden incidir en la operación diaria de las empresas.
El presidente de Canacar detalló que los transportistas cuentan con mecanismos fiscales que funcionan como un alivio frente a los costos de operación, aunque señaló que actualmente el estímulo relacionado con el diésel se encuentra en cero.
“El diésel sabemos que tiene ya semanas en cero pesos. Obviamente esto es un impacto que viene de la guerra y que en México ha sido muy resiliente a cuidar que no suba el costo del diésel”, puntualizó.
Explicó que, al no contar actualmente con ese estímulo, las empresas han recurrido al beneficio relacionado con el pago de casetas para compensar parcialmente los costos que enfrenta el sector.
Y explicó que el estímulo fiscal relacionado con el uso de carreteras de cuota se encuentra disponible para empresas transportistas con ingresos de hasta 300 millones de pesos.
Sin embargo, señaló que dentro de las propuestas analizadas para el próximo año se contempla reducir este límite a 250 millones de pesos, situación que podría dejar fuera del beneficio a empresas que actualmente lo utilizan.
La estructura del autotransporte se encuentra conformada principalmente por pequeños empresarios, aunque algunas compañías que cuentan con alrededor de 50 o 60 vehículos pueden superar el límite establecido.
Por ello, Canacar planteó elevar el umbral hasta 400 millones de pesos o, en su defecto, mantenerlo en 300 millones y ampliar el acceso al estímulo.
“Hemos estado desde inicios del mes de septiembre cercanos a los legisladores en Cámara de Diputados, con cada uno de los grupos parlamentarios y con la misma Secretaría de Hacienda, con la intención de que vean el impacto”.
“Nuestra propuesta habla de que, si en estos 15 años ha sido ese mismo monto, buscar tener un monto real de acuerdo con la inflación, y ese monto que nosotros estamos pidiendo son 400 millones”, finalizó.
Milenio
