El Paso, Texas — 11 de febrero 2026. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ordenó el cierre total del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso y zonas adyacentes, suspendiendo todos los vuelos comerciales, de carga y aviación general durante diez días por lo que definió como “razones especiales de seguridad”.
La suspensión entró en vigor a las 23:30 horas del 10 de febrero y se mantendrá, al menos, hasta la misma hora del 20 de febrero de 2026, sin que hasta ahora las autoridades federales hayan explicado de manera pública la naturaleza de la amenaza o el motivo específico detrás de la medida.
El aviso oficial de la FAA incluye la clasificación del espacio aéreo como “national defense airspace” (“espacio aéreo de defensa nacional”), una designación que indica que ninguna aeronave puede operar en la zona sin autorización, y que incluso las aeronaves no autorizadas pueden ser interceptadas o sujetas a acciones de seguridad.
Un impacto inmediato para viajeros y comercio
La medida ha generado confusión y afectaciones inmediatas en la región: pasajeros con vuelos programados han visto canceladas sus conexiones y las aerolíneas han sido instruidas para reprogramar rutas o desviar operaciones a aeropuertos alternos.
Aunque el cierre no abarca el espacio aéreo mexicano, la suspensión de operaciones en El Paso —un nodo clave para rutas hacia y desde el norte de México— tiene efectos colaterales para Ciudad Juárez, donde miles de viajeros transfronterizos utilizan frecuentemente el aeropuerto de El Paso como punto de conexión para vuelos nacionales e internacionales.
Posibles repercusiones en Ciudad Juárez
Analistas fronterizos señalan que un cese prolongado de operaciones en El Paso puede causar:
Reducción de flujo de pasajeros que suelen cruzar hacia El Paso para viajar o recibir vuelos internacionales, lo que afectará al comercio y servicios en la zona fronteriza.
Impacto en rutas de negocios y turismo, dado que muchas empresas y viajeros de Ciudad Juárez dependen del aeropuerto texano para acceder a otros destinos dentro de EE. UU.
Presión en servicios terrestres debido a que algunas personas podrían optar por rutas de autobús o traslados largos hacia otros aeropuertos en Texas o Nuevo México.
Silencio oficial y creciente inquietud
Hasta el momento, la FAA y otras agencias federales estadounidenses no han divulgado detalles concretos sobre el porqué de la medida, lo que ha generado especulación en redes sociales y foros comunitarios sobre posibles razones de seguridad que van desde ejercicios militares hasta amenazas no especificadas, aunque ninguna de estas versiones ha sido confirmada.
Autoridades locales del aeropuerto han exhortado a pasajeros a ponerse en contacto con sus aerolíneas para información actualizada sobre itinerarios y opciones de viaje alternativo.
Una frontera sin vuelos… por ahora
La medida se produce en una de las regiones fronterizas más activas del país, donde diariamente miles de personas se movilizan entre Ciudad Juárez y El Paso por motivos laborales, familiares o educativos. El cierre prologando de la conectividad aérea podría tener repercusiones económicas y sociales más allá de la aviación, afectando la rutina transfronteriza que caracteriza a estas dos ciudades hermanas.
