–Empezó la limpia de crikosos en el poniente de juaritos
— Torneo “familiar” termina entre hieleras, alcohol y pleitos
–La raza de Andrea amenaza con desconocer encuesta si gana Cruz
El presidente municipal de Chihuahua, Marco Bonilla, y el exfiscal César Jáuregui se dejaron venir este martes desde chihuahuitas tierras al fiestononón que, año con año, le organizan a Don Valentín Fuentes.
La pachanga de cumpleaños del patriarca de la adinerada familia Fuentes, como siempre, se realizó en el vistoso rancho “Los Dos Cachorros”, allá por Samalayuca. Ese lugar ha sido escenario de grandes acontecimientos de la alta sociedad juarense y por ahí han desfilado los últimos gobernadores: Patricio Martínez, José Reyes Baeza, César Duarte, el paseño Javier Corral y, por supuesto, Maru Campos.
A esa fiesta de cumpleaños asiste la crema y nata del empresariado fronterizo y, por supuesto, los encumbrados políticos. Este año no podía faltar Marco Bonilla, quien ya trae la mira puesta en la gubernatura de Chihuahua.
Bonilla posó para la fotografía al lado del cumpleañero y, por supuesto, de Adriana Fuentes, una de las integrantes de esa familia que ha navegado por la política en el PRI, en el PAN y, por supuesto, en Morena.
Y aquí está el detalle que llamó la atención de la grilla fronteriza: Adriana se ha metido como el agua al equipo de Marco Bonilla y ya se ganó un lugar como una de las operadoras del precandidato panista en Ciudad Juárez, particularmente en ese territorio nada sencillo que es el sector empresarial. Y lo gacho fue que le tiró traición a Cruz Pérez Cuéllar, quien por cierto, mantiene en la nómina a algunos de los incondicionales de Adriana Fuentes como es el caso de Enrique Licón y Mireya Porras, entre otros.
Así que mientras unos venían a partir el pastel, otros seguramente ya estaban partiendo el queso político.
Y como es común en todo México este tipo de fiestas empresariales también tienen su buena dosis de grilla, y cuando aparecen juntos Bonilla, Jáuregui y los Fuentes, difícilmente todo queda en una simple fotografía de cumpleaños.
***********
Ahora sí que la violencia en Juaritos no necesita presentación, hasta cartulina con mensajes amenazantes trae.
Y es que este martes allá en un cerro de la ampliación Felipe Ángeles al poniente apareció el cuerpo de un hombre, parcialmente cubierto con una cobija verde y con las extremidades atadas. A un lado, un pedazo de cartón dejó el mensaje de advertencia: “EMPEZÓ LA LIMPIA, CRIKOSOS. ATT: LA RAYA”.
Quienes dejaron el mensaje no solamente quisieron matar; también quisieron que se supiera. La firma, la frase y el lugar parecen buscar convertir una escena del crimen en escaparate para lanzar una advertencia.
Pero ojo: una cosa es lo que dice el cartón y otra muy distinta lo que pueda demostrar la Fiscalía. No vaya a ser que ahora cualquier homicidio con recadito termine convertido, sin investigación de por medio, en una supuesta “limpia” contra consumidores de drogas.
La escena habla de un homicidio deliberado. El mensaje habla de intimidación. Lo demás tendrá que probarse. Y mientras tanto, septiembre ya suma 24 homicidios dolosos, de acuerdo con el reporte de seguimiento periodístico.
Lo que se vio en esta escena del crimen es una vieja estrategia de los grupitos de delincuentes como “La Raya” que amenaza con una supuesta campaña de limpieza de “kricosos”. Ahora a la Fiscalía que dirige aquí el viejo fiscal de Hierro, Carlos Manuel Salas, le toca quitarle los medios a esta pandilla criminal y mantenerlos como autoridad en las investigaciones.
Tendrán que identificar a la víctima, revisar cámaras, teléfonos, huellas, ADN, escritura y conexiones con otros casos. Y, sobre todo, determinar si este crimen tiene relación con otros homicidios registrados en la frontera. Porque en Juaritos ya tenemos demasiados muertos y muy pocas respuestas.
***********
Algo raro está pasando con la gente del primer círculo de Andrea Chávez que ya empezaron a amenazar con descalificar las encuestas de Morena si el candidato a la gubernatura es Cruz Pérez Cuéllar.
Y es que según ellos la senadora con licencia lleva la ventaja en todas las encuestas, así que no podría ser otro el candidato sino ella.
Uno de los que han dicho lo anterior el senador Juan Carlos Loera de la Rosa, quien ha dicho que ellos no tienen duda de que la candidata será Andrea Chávez, no puede ser Pérez Cuéllar porque las encuestas apuntan como absoluta ganadora a Chávez.
Otra que también apoya lo anterior es la diputada Irlanda Márquez del Partido del Trabajo, quien incluso dejó abierta la puerta a que, si Andrea no gana, el PT cuestione la validez de las mediciones.
Y ahí está justamente el detalle, las encuestas públicas no cuentan una sola historia. En septiembre, Electoralia puso a Cruz arriba 35 contra 28; Intellipoll reportó 34 contra 28 y Alius 48.9 contra 42.5 al preguntar por quién sería buen candidato.
Claro que también hay mediciones donde Andrea aparece adelante. Es decir, el tablero está competido y no existe, hasta ahora, una fotografía pública que permita decir que alguien tiene la candidatura en la bolsa.
Por eso llama la atención que algunos ya estén poniendo en duda la encuesta antes de conocer el resultado. Porque si la medición favorece a Andrea, será democrática; pero si favorece a Cruz, ¿será sospechosa? Utsss.
Lo cierto es que a la dirigencia de Morena se les ha hecho bolas el engrudo en la designación de su abanderado en Chihuahua, ya se tardaron mucho, y eso se debe a que no encuentran un punto de equilibrio en las negociaciones con los grupos internos que apoyan tanto a Andrea como a Cruz para la elección del candidato o candidata.
Y es que existe el temor fundado de que tras la designación se abrirá una enorme herida, ya sea de un lado o del otro, y eso es precisamente lo que no quieren en Morena. Porque eso provocará una gran división que afectaría al partido guinda.
Así que esperan que en esta semana salga humo blanco, y si no tal vez la próxima semana para que Morena ya tenga candidato para la gubernatura de Chihuahua. Al tiempo.
************
Vaya manera de entender la palabra “familiar”. Resulta que trabajadores del IMSS y ciudadanos de juaritos reportaron que, durante un evento deportivo sindical de los telefonistas, realizado el pasado sábado 12 y domingo 13 de septiembre en el Gimnasio del IMSS de la avenida Vicente Guerrero, habría corrido la cerveza como si se tratara de una cantina con cancha incluida.
Eso sí: oficialmente, según los señalamientos recibidos, el evento era “familiar”. Porque ya sabemos que en algunos lugares la palabra familiar puede tener interpretaciones bastante creativas.
Según los reportes, durante el encuentro deportivo fueron colocadas hieleras presuntamente repletas de cerveza, sin que aparentemente existiera un control suficiente sobre el consumo de alcohol.
Y aquí viene la afirmación incómoda: un inmueble deportivo del IMSS se convirtió en sede de convivencia etílica. El asunto no habría quedado solamente en la cerveza.
Los reportes de las lenguas venenosas señalan que, derivado del consumo de alcohol, se habrían registrado riñas e intentos de altercado dentro del inmueble. Y ahí es donde la etiqueta de “familiar” empieza a tambalearse.
Porque si había menores de edad, bebidas alcohólicas y después pleitos, alguien tendría que explicar quién estaba supervisando aquello. No se trata de satanizar una cerveza ni de convertir un torneo sindical en juicio moral. Se trata de algo mucho más sencillo, reglas y supervisión.
¿Quién autorizó el consumo? ¿Había permiso? ¿Quién supervisó las hieleras? ¿Qué medidas de seguridad existían?
Porque el IMSS tiene un gimnasio, no una sucursal de cantina. Ahora corresponde a las autoridades competentes aclarar qué ocurrió realmente los días 12 y 13 de septiembre. Pero si efectivamente hubo alcohol y riñas dentro de un inmueble federal, habrá que saber quién autorizó, quién supervisó y quién se hizo de la vista gorda.
