En sus redes sociales, el senador Javier Corral Jurado emitió desde ayer viernes una serie de declaraciones públicas, en donde mostró su enojo por el aseguramiento que hizo la Fiscalía Anticorrupción del estado de Chihuahua de su cabaña de lujo tipo rústica en el parque nacional de Basaseachi.
El polémico ex mandatario despotricó contra el gobierno estatal.
A continuación, lo escrito por Corral en sus redes sociales:
El MaruDuartismo comunica que ha asegurado mi cabaña en Chihuahua por presunta corrupción, un nuevo acto de desesperación; como suele decirse, “patadas de ahogado”. Se trata, además, de una medida ilegal e inútil, que desahogaremos, como cada acusación que han hecho en este tiempo, por las vías jurídicas.
La Fiscalía Anticorrupción y su impresentable fiscal, han perdido la competencia del caso en dos resoluciones distintas, emitidas por jueces federales, lo cual ha sido ratificado por unanimidad por un Tribunal Colegiado de Circuito. Jurídicamente están acabados y moralmente derrotados.
El único recurso que les queda es continuar el golpeteo mediático, seguir gastando recursos públicos con los medios vendidos, que arrendan su cada vez más reducido público para repetir y divulgar una narrativa amarillista y sin sustento, sin siquiera cuestionarla.
No me sorprende esta última reacción; pienso que es natural ante el golpe que significó la detención de su protegido, César Duarte, una detención que volvió a confirmar que la Operación Justicia para Chihuahua no ha concluido, porque la aprehensión del mayor ladrón de Chihuahua volvió a poner bajo los reflectores nacionales la nómina secreta y su principal beneficiaria y aprendiz: María Eugenia Campos Galván, quien, como lo ha señalado la Fiscalía General de la República, fue sobornada con 10 millones de pesos por éste.
La Gobernadora de Chihuahua no debe estar contenta que todo el país la conozca por su nivel de corrupción y vileza.
El reciente anuncio de la competencia federal los tiene nerviosos, desesperados, porque no solo se demostrará nuestra inocencia frente a las burdas acusaciones, sino que también quedará al descubierto la fabricación de un delito y la componenda entre funcionarios del gobierno del estado y jueces de consigna, para concretar una venganza política.
Resulta muy penoso que una institución encargada del combate a la corrupción esté en manos de una persona cínica y servil a los dictados de María Eugenia, sino también de alguien profundamente torpe e ignorante del derecho.
