Por: José Gonzalez
El objetivo principal de las Becas Benito Juárez que entrega el gobierno federal de México desde el año 2019 a los jóvenes de Educación Media Superior, es lograr la permanencia de los estudiantes en las escuelas preparatorias de todo el país, buscando que la deserción escolar de los jóvenes (hoy llamada desafiliación escolar) pueda reducirse al máximo, para que los alumnos puedan terminar sus estudios de nivel medio superior y tener mayores oportunidades de mejorar su calidad de vida.
Por supuesto que proporcionar becas económicas a los estudiantes es un buen apoyo para ellos y sus familias, pues con esto se busca que la falta de recurso económico no sea un factor que vulnere el derecho a la educación de los jóvenes mexicanos, y se busca también que gracias a estos apoyos se reduzca la brecha educativa de los jóvenes en el país.
En apoyar a los jóvenes estamos totalmente de acuerdo, aunque la pregunta que debemos de hacernos es la siguiente ¿Con estas becas se han logrado mejorar los índices académicos, como la reducción de la deserción escolar y por ende el aumento de la eficiencia terminal en el nivel medio superior? por mencionar solo 2 de los indicadores relacionados con el objetivo principal de esta beca.
Y la pregunta surge porque es sabido que varios jóvenes se inscriben a la preparatoria solo para recibir este tipo de apoyos, pero en la realidad acuden esporádicamente a clases o su esfuerzo por aprender y obtener el mejor resultado académico posible es mínimo, pues esta beca es universal y NO solicita ningún compromiso académico a los jóvenes estudiantes.
De ahí la importancia que se revalore la incorporación de solicitar requisitos mínimos para la entrega de estos apoyos a los estudiantes, y no hablo de que necesiten obtener altos promedios académicos para continuar con la renovación de su beca, sino simplemente que se les requiera un valor mínimo aprobatorio en sus calificaciones, que les permita tener un verdadero
compromiso con su proceso educativo, y además solicitarles al menos que asistan de manera frecuente a las clases, tomándose una cantidad mínima de asistencias al semestre para que puedan ser acreedores a la renovación de la beca.
Si revisamos los indicadores de deserción escolar en la Educación Media Superior en todo el territorio nacional publicado por el INEGI, tenemos que para el ciclo escolar 2022-2023 la deserción fue de 11.2 %, mientras que para el ciclo 2023-2024 fue de 11.3%, y para el periodo 2024-2025 se estima que dejaron de estudiar un poco más de 650,000 jóvenes del nivel medio superior en todo el país, lo que nos indica que la iniciativa de las Becas Benito Juárez requiere tal vez de una reestructuración, al menos en los compromisos que se les soliciten a los jóvenes estudiantes para que puedan tener una responsabilidad mínima y se mantengan en la escuela, y se pueda lograr el objetivo principal de la entrega de este tipo de becas, pues queda claro que la deserción escolar no se ha logrado contener solo con este apoyo económico.
Además, es sumamente importante que se consideren y analicen todos los factores que pueden estar afectando a los estudiantes de preparatoria, como son el desinterés por el estudio, altos índices de reprobación, problemas socioemocionales, problemas de consumo de drogas legales e ilegales, embarazos no planeados, cambios de domicilio, entre otros factores que influyen enormemente para que los jóvenes abandonen su preparatoria sin antes concluirla.
