Por José González Cereceres
En las últimas semanas hemos escuchado por todos lados que es importante que defendamos la Soberanía Nacional, incluso en días pasados el partido en el poder en México, citó a sus militantes y público en general a manifestarse en la ciudad de Chihuahua, para dejar claro que están en contra de que se haya violado la soberanía nacional por la intromisión de supuestos agentes de la CIA en una acción de las corporaciones estatales para desmantelar un narcolaboratorio en el municipio de Morelos, Chihuahua.
Entender lo que significa Soberanía es importante como punto de partida, pues a muchos de los chihuahuenses les quedó claro que varias de las personas que participaron en aquella marcha fallida en la ciudad de Chihuahua, organizada y convocada por los dirigentes de Morena, no tenían ni idea a que venían desde otras entidades del país al estado grande con la intención de manifestarse, mucho menos tenían idea sobre el significado de soberanía nacional, tema central en aquella marcha.
En la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos publicada el 05 de febrero de 1917 y cuya última actualización en el Diario Oficial de la Federación es de fecha 06 de mayo de 2026, indica en el capítulo I del Título Segundo sobre la Soberanía Nacional y de la Forma de Gobierno en su artículo 39 que “la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”, mientras que en su artículo 40 menciona textualmente que “es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación establecida según los principios de esta ley fundamental. El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea ésta por tierra, agua, mar o espacio aéreo. Tampoco consentirá intervención en investigación y persecución alguna sin la autorización y colaboración expresa del Estado Mexicano, en el marco de las leyes aplicables”.
En este sentido parecieran congruentes los discursos sobre la defensa de la soberanía nacional que han pregonado ampliamente varios políticos afines a Morena con lo indicado en la Constitución Política Mexicana; pero entonces surgen algunas preguntas al respecto, ¿Por qué esos mismos políticos no se manifiestan y actúan con esa vehemencia sobre la situación actual de inseguridad en el país?, ¿Qué resultados mantiene el gobierno federal en contra de delitos como el narcotráfico, extorsiones, secuestros, asesinatos, corrupción, por mencionar solo algunos?, El control de algunos espacios del territorio mexicano por grupos de la delincuencia organizada, ¿no es perder soberanía nacional?, el robo a la nación como el huachicol, el huachicol fiscal, el desfalco a SEGALMEX, por mencionar solo algunos casos, ¿No es perder soberanía nacional?, ¿Por qué se le tiene que creer al gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya?, cuando dice que las acusaciones que le hace el gobierno de Estados Unidos de América con relación a sus posibles vínculos con el narcotráfico, son una falsedad y todo es mentira, que lo hacen con el objetivo de debilitar el movimiento de la 4T, del cual por cierto recibe todo el respaldo.
Pero ¿no se le debe de creer a la gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos Galván cuando dice que ella no sabía nada acerca de la supuesta intervención de agentes de la CIA en territorio chihuahuense?, y ¿si debemos de creerle a los miembros del honorable Ejército Mexicano, cuando dicen que ellos tampoco sabían sobre esta supuesta intervención de agentes extranjeros en Chihuahua?, y además a diferencia de Rubén Rocha Moya, ¿Por qué a la gobernadora de Chihuahua la FGR la trata como si fuera traidora a la patria?
Porque no preguntar a los chihuahuenses ¿Que opinan de la inseguridad en México?, ¿Qué opinan de que la gobernadora esté haciendo intentos reales por combatir la delincuencia en el Estado Libre y Soberano de Chihuahua? Preguntar a los ciudadanos ¿Si tienen miedo e incertidumbre al salir a la calle a buscar el sustento diario? Preguntarles también a esos mismos Chihuahuenses ¿Qué les interesa más, la seguridad de ustedes y sus familias o la posible intervención de agentes extranjeros en una investigación en Chihuahua?
Se pudieran seguir construyendo más preguntas sobre este tema, y claro que preocupa que los gobiernos extranjeros, como EUA, China o cualquier otro, quieran invadir México e intervenir en las acciones, decisiones, elecciones, recursos, y en general en cualquier aspecto dentro del territorio nacional sin el consentimiento y acuerdo previo con el Gobierno de la República Mexicana, pero preocupa mucho más, que internamente se vulnere todos los días la soberanía nacional por los propios mexicanos, y peor aún, que varios de esos mexicanos sean los gobernantes y políticos que claman por el respeto de las naciones extranjeras a México, que sean ellos mismos los que en contubernio con la delincuencia organizada vulneran la soberanía nacional todos los días.
¿Es correcto reclamar soberanía, cuando internamente los ciudadanos están perdiendo la libertad?
¿Qué será más importante, la soberanía de la persona, o la soberanía de la nación?
Recordemos que la Carta Magna Mexicana indica que “la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo” y que la República está compuesta por Estados libres y soberanos, por eso en Chihuahua se debe gobernar desde Chihuahua, para y por los Chihuahuenses y no dejarnos engañar por la falacia del discurso.
