La guerra abierta entre Irán, Estados Unidos e Israel entró en su cuarto día con nuevas amenazas directas y efectos inmediatos en el mercado del petróleo.
Irán advirtió que atacará “todos los centros económicos de Medio Oriente” si continúan las operaciones militares en su contra. La declaración fue difundida por agencias internacionales y por la agencia iraní ISNA.
Al mismo tiempo, Israel lanzó nuevos bombardeos en Líbano, Arabia Saudita confirmó un ataque con drones contra la embajada estadounidense en Riad y el precio del crudo subió a su nivel más alto desde julio de 2024.
El general Ebrahim Jabari, de la Guardia Revolucionaria, declaró:
Si deciden atacar nuestros principales centros, nosotros atacaremos todos los centros económicos de la región”.
También afirmó: “Cerramos el estrecho de Ormuz. Actualmente, el precio del petróleo supera los 80 dólares y pronto alcanzará los 200 dólares”, según ISNA.
La referencia al Estrecho de Ormuz es clave porque por ahí transita una parte importante del petróleo mundial.
Tras las amenazas, el barril de Brent superó los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024. El mercado reaccionó ante el riesgo de interrupciones en el suministro.
Un cierre del Estrecho de Ormuz podría afectar exportaciones de crudo de varios países del Golfo.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron bombardeos en Beirut, capital del Líbano. Los objetivos fueron cuarteles y depósitos de armas vinculados a Hezbollah.
Arabia Saudita informó que drones atacaron la embajada de Estados Unidos en Riad. Tras el hecho, Washington pidió a sus ciudadanos salir de 14 países de Oriente Medio.
El presidente Donald Trump señaló que “pronto” se anunciará una represalia.
El conflicto escala en tres frentes: militar, diplomático y energético.
Irán amenaza infraestructura económica regional. Israel mantiene ataques en Líbano. Estados Unidos prepara respuesta tras el ataque en Riad.
El impacto ya se refleja en el precio del petróleo y en la seguridad regional.
ElImparcial
