-El doctor Francisco Salcido introduce en México la radiofrecuencia como alternativa sin cirugía mayor para mujeres con miomas uterinos.
Durante casi treinta años, el doctor Francisco Antonio Salcido ha sido una esperanza para numerosas familias mexicanas que enfrentaban dificultades para concebir.
Gracias a su dedicación, experiencia y la implementación de innovadoras técnicas en medicina reproductiva, ha hecho posible que cientos de parejas puedan cumplir el sueño de tener un hijo, demostrando cómo la ciencia y el compromiso médico pueden transformar vidas y brindar alegría donde antes había incertidumbre.
Salcido es pionero en México en integrar tecnología punta para ofrecer una alternativa innovadora para la fertilidad de la mujer y transformar la esperanza de concebir en realidad.
En entrevista exclusiva con Enlace Chihuahua, el doctor Salcido explicó que los miomas uterinos, tumores benignos que se desarrollan en la matriz, representan uno de los padecimientos ginecológicos más comunes entre las mujeres en edad reproductiva.
Se estima que alrededor de 4 de cada 10 mujeres pueden presentarlos en algún momento de su vida, dijo.
Aunque no siempre generan síntomas, en muchos casos provocan sangrados menstruales abundantes, dolor pélvico, presión en la parte baja del abdomen e incluso dificultades para lograr un embarazo, detalló.
“Durante años, el tratamiento principal para los miomas ha sido quirúrgico. Dependiendo del tamaño, número y localización, las pacientes podían ser candidatas a cirugías abiertas con incisión abdominal o a procedimientos de laparoscopía mediante pequeñas incisiones”, detallo.
Si bien estos métodos han demostrado efectividad, implican periodos de recuperación prolongados, incapacidad laboral temporal y, en algunos casos, mayor impacto físico y emocional para la paciente, comentó.
Radiofrecuencia abre nueva alternativa para tratar miomas sin cirugía mayor
Ante este panorama, comienza a abrirse paso en México una alternativa menos invasiva basada en radiofrecuencia. El ginecólogo con subespecialidad en Medicina Reproductiva e Infertilidad, Francisco Antonio Salcido, explicó que esta técnica utiliza una aguja especial que funciona como electrodo y se introduce directamente en el mioma con guía médica.
Una vez posicionada, la aguja libera energía de radiofrecuencia que genera calor controlado. Este calor actúa sobre el tejido del mioma, lo quema y licúa desde el interior, lo que permite reducir su volumen sin necesidad de realizar cortes mayores en el abdomen. El objetivo es destruir el tejido del tumor preservando al mismo tiempo la mayor parte del útero.
“El procedimiento es rápido y preciso. En promedio dura 10 minutos y se realiza bajo sedación, por lo que la paciente no siente dolor durante la intervención”, explicó el especialista. Añadió que la recuperación suele ser prácticamente inmediata: en aproximadamente una hora la paciente puede ingerir alimentos y retirarse a su domicilio.
Después del procedimiento, las molestias suelen ser mínimas. Algunas mujeres pueden presentar cólicos leves, generalmente menores a los de una menstruación típica. No se requieren hospitalizaciones prolongadas ni largos periodos de reposo, lo que facilita la reincorporación a las actividades cotidianas.
El doctor Salcido destacó que ya se realizaron los primeros tres casos en el país utilizando esta tecnología, lo que posiciona a su equipo médico entre los pioneros en su aplicación. Señaló que uno de los beneficios más relevantes es su carácter ultramínimamente invasivo, lo que reduce riesgos y acelera la recuperación.
Además, subrayó que el tratamiento puede favorecer el pronóstico reproductivo de las pacientes. Al disminuir el tamaño de los miomas y los síntomas asociados, se reducen factores que pueden interferir con la fertilidad, aunque cada caso debe evaluarse de manera individual.
Paciente confirma el impacto positivo de esta alternativa

El testimonio de pacientes confirma el impacto de esta alternativa. Perla Urrutia Reyes, de 35 años y originaria de Xalapa, Veracruz, relató que comenzó a buscar atención médica tras presentar molestias y sangrados abundantes. Estos síntomas la llevaron a consultar a múltiples especialistas en distintos estados del país.
“Visité alrededor de 10 ginecólogos. No me sentía cómoda con las opciones que me daban o no me explicaban con claridad lo que tenía”, comentó. Fue a través de la recomendación de una amiga que decidió viajar a Ciudad Juárez para consultar al doctor Salcido.
Tras los estudios correspondientes, se detectó que su mioma tenía un tamaño considerable, similar al de un coco, lo que ya le ocasionaba afectaciones físicas importantes. Aunque al inicio tuvo miedo y postergó la decisión por cerca de tres años, finalmente optó por el tratamiento con radiofrecuencia.
“Cuando me decidí, me di cuenta de que no era nada de lo que imaginaba. Me sedaron, me administraron medicamento y no sentí dolor. Fue mucho más sencillo de lo que pensaba y la recuperación fue rápida”, relató.
Especialistas en salud femenina coinciden en que muchas mujeres normalizan síntomas como sangrado excesivo o dolor pélvico, retrasando la consulta médica. Sin embargo, recalcan que la detección oportuna de los miomas permite contar con más alternativas de tratamiento y evitar complicaciones mayores.
El doctor Salcido consideró que la radiofrecuencia podría marcar un cambio en la manera de tratar los miomas en el futuro. “Es una herramienta que ofrece menor invasión, recuperación pronta y buenos resultados clínicos. Todo apunta a que tendrá un papel cada vez más relevante en la ginecología moderna”, señaló.
Aunque no todos los casos son candidatos a esta técnica y la valoración médica sigue siendo indispensable, la incorporación de nuevas tecnologías amplía el abanico de opciones para las pacientes. Para muchas mujeres, esto puede significar tratamientos más llevaderos, menor tiempo de recuperación y mejores expectativas en su salud reproductiva.
