El Gobierno de México informó que a partir del 2 de abril de 2026 iniciará el registro para obtener la nueva credencial de salud universal, un documento que permitirá a la población acceder a servicios médicos públicos en cualquier parte del país, sin importar la institución, según anunció la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel.
La credencial formará parte del esquema denominado “Atención médica sin fronteras”, cuyo propósito es consolidar el derecho a la salud y facilitar el acceso a consultas, estudios, historial clínico y citas en unidades médicas públicas de instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el ISSSTE y el IMSS Bienestar.
Para realizar el registro a nivel nacional, la Secretaría del Bienestar instalará 2 898 módulos, al menos uno por municipio, cada uno con estaciones de captura de datos para el registro y la toma de fotografía digital. En este proceso participarán más de 17 000 servidores públicos, entre operadores, supervisores y personal de apoyo.
El objetivo del programa es alcanzar a 134 millones de personas en todo el territorio. La credencial contará con versión impresa y digital, ambas con la misma validez. Tras completar el trámite, la credencial física se entregará aproximadamente seis semanas después, mientras que la versión digital se activará de manera automática para su uso en dispositivos móviles.
El documento incluirá datos personales como nombre completo, CURP, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad, tipo de sangre en caso de estar disponible, así como la unidad médica asignada. Además, integrará información clínica básica para permitir un historial único disponible en cualquier punto de atención pública.
Para tramitar la credencial, las personas mayores de edad deberán presentar identificación oficial, CURP certificada y comprobante de domicilio reciente. En el caso de menores, el trámite se realizará acompañados por madre, padre o tutor, con acta de nacimiento y CURP. La Agencia de Transformación Digital y el Registro Nacional de Población serán responsables del sistema de datos, mientras que la Secretaría del Bienestar operará la logística.
La credencial de salud universal forma parte del proyecto para avanzar hacia un sistema nacional de atención médica que facilite el acceso a servicios sin barreras geográficas ni administrativas, un objetivo que las autoridades han señalado como prioritario para los próximos años.
