En el marco del mitin multitudinario que el alcalde con licencia de Chihuahua y actual coordinador estatal del PAN para la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, Marco Bonilla, realizó el pasado sábado en el Centro Histórico de Ciudad Juárez, lanzó una advertencia directa: “No vamos a permitir que Chihuahua se convierta en Sinaloa”, en referencia al avance del crimen organizado y la preocupación ciudadana por la seguridad en la entidad.
La declaración de Bonilla se da en un contexto de alta tensión política y social, donde la violencia y la inseguridad han marcado la agenda pública tanto en Chihuahua como en Sinaloa. El político panista utilizó el ejemplo de Sinaloa para contrastar su propuesta de seguridad y diferenciarse de la estrategia federal, criticando la política de “abrazos” hacia los delincuentes y abogando por una respuesta firme del Estado.
Durante su discurso, Bonilla respondió a una de las principales inquietudes de la población: el temor a que el crimen organizado imponga su ley y afecte la tranquilidad, la economía y la seguridad de las familias chihuahuenses. “Nos dicen que no quieren que en Chihuahua pase lo que pasa en otros estados. Nos dicen que no quieren que Chihuahua se convierta en Sinaloa, donde el crimen impone su ley, donde a veces, desde el mismo gobierno, nadie puede ir tranquilo”, afirmó ante los asistentes.
La mención de Sinaloa en el discurso de Bonilla no es casual. El estado ha sido señalado en los últimos años por altos índices de violencia, presencia de grupos delictivos y episodios donde el crimen organizado ha mostrado capacidad de control territorial. Para Bonilla, este escenario representa un riesgo que Chihuahua debe evitar a toda costa.
El político panista busca posicionar su propuesta de seguridad como una alternativa a la estrategia federal, la cual ha sido criticada por sectores de la oposición por considerar que privilegia el diálogo y la contención sobre el uso de la fuerza. “A los delincuentes no se les abraza, mucho menos se pacta con ellos. A los delincuentes se les enfrenta con toda la fuerza del Estado”, sentenció Bonilla, marcando distancia con la política de seguridad impulsada por el gobierno federal.
En su intervención, Marco Bonilla destacó la importancia de enfrentar al crimen organizado con tecnología, inteligencia y fuerza institucional. Elogió la implementación de la Torre Centinela, un sistema de vigilancia y monitoreo que ha sido presentado como modelo de seguridad tecnológica en Chihuahua.
Bonilla aseguró que su enfoque prioriza la protección de las familias y la recuperación de la tranquilidad en las calles. “Juárez no tiene dueño, Juárez no es de ningún partido, Juárez es de cada juarense”, enfatizó, buscando sumar respaldo ciudadano más allá de las filas panistas.
El evento en Ciudad Juárez marcó el inicio formal de las actividades de Bonilla como coordinador estatal del PAN, un cargo que suele anteceder a la candidatura oficial al Gobierno de Chihuahua para el proceso electoral de 2027. La presencia de la gobernadora Maru Campos y el respaldo de la estructura panista evidencian la apuesta del partido por recuperar terreno en una de las ciudades clave del estado, tradicionalmente disputada con Morena.
Días antes del mitin, Bonilla denunció públicamente amenazas contra militantes panistas que buscan registrarse en el proceso electoral en la zona noroeste del estado, lo que incrementó la tensión política y reforzó el mensaje de que la seguridad será un eje central en la contienda.
