Ciudad Juárez.– Derechohabientes del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) aseguran que para quienes perciben el salario mínimo en Ciudad Juárez resulta prácticamente imposible adquirir una vivienda, aun cuando ya cuentan con los puntos necesarios para acceder a un crédito.
Para que necesitamos una reforma electoral, si hay problema más urgentes como el que tenemos en Ciudad Juárez para tener una casa, expresó Lorenzo González, derechohabiente en esta frontera.
Agregó que el problema no radica en la falta de puntos, sino en el alto costo de las viviendas que actualmente se construyen en esta frontera. Señalan que la mayoría de las casas nuevas superan el millón de pesos, mientras que el monto que les presta el Infonavit no es suficiente para cubrir el valor total.
“Con el crédito individual no alcanza”, cementó González, quien explicó que la única alternativa viable ha sido recurrir al esquema de crédito conyugal o mancomunado —conocido como responsabilidad compartida— en el que una pareja une sus puntos y capacidad de financiamiento para completar el monto requerido.
Dijo que hay casas económicas de 800 mil pesos pero se ubican en la parte más despoblado de Ciudad Juárez. Están en en medio del llano o en la sierra a 25 kilómetros del centro de la ciudad y es la única opción qué tenemos.
Comparativo con el sur del país
Los derechohabientes también han hecho comparaciones con otras entidades, particularmente en estados del sur como Veracruz, donde —afirman— una vivienda de dimensiones similares puede costar hasta 600 mil pesos.
En contraste, en Ciudad Juárez, casas con características semejantes alcanzan precios cercanos o superiores al millón de pesos, lo que prácticamente duplica el costo en comparación con aquellas regiones.
Esta diferencia, señalan, coloca en desventaja a los trabajadores fronterizos que perciben el salario mínimo, ya que el monto del crédito no se ajusta proporcionalmente al valor real del mercado inmobiliario local.
Llamado a una reforma
Ante este panorama, los inconformes consideran que debería impulsarse una reforma al esquema de financiamiento del Infonavit que tome en cuenta las diferencias regionales en el precio de la vivienda.
Aseguran que más allá de otras reformas legislativas, sería prioritario revisar las condiciones de acceso a la vivienda para trabajadores en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez, donde el costo de las casas es considerablemente más alto.
“Si aquí las casas son más caras, el crédito debería ajustarse a la realidad de la frontera”, expresan.
