CIUDAD JUÁREZ, CHIH.- Más allá de la conmoción generada por el fallecimiento de Marco Licón Barraza, director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), el hecho abre una etapa de incertidumbre administrativa dentro de uno de los organismos públicos más importantes de Ciudad Juárez.
La muerte del funcionario ocurre mientras la descentralizada mantiene diversos proyectos relacionados con infraestructura hidráulica, mantenimiento de redes y atención a miles de usuarios en esta frontera, por lo que en las próximas horas se espera que las autoridades definan quién asumirá de manera provisional la dirección del organismo.
Licón Barraza había llegado a la JMAS tras una trayectoria en la administración pública estatal, convirtiéndose en una de las figuras responsables de coordinar los trabajos de abastecimiento de agua potable y saneamiento en una de las ciudades más pobladas del estado.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente cuál será el procedimiento para designar a un encargado temporal o a un nuevo director ejecutivo. Sin embargo, la continuidad operativa de la dependencia será una prioridad debido a la naturaleza de los servicios que presta a la población.
La Junta Municipal de Agua y Saneamiento administra una infraestructura estratégica para Ciudad Juárez, por lo que cualquier cambio en su dirección suele tener relevancia tanto administrativa como política. La institución mantiene programas permanentes de mantenimiento, ampliación de redes y atención a reportes ciudadanos.
Mientras continúan las muestras de condolencia por el fallecimiento del funcionario, la atención también se centra en los próximos pasos que dará el organismo para garantizar la continuidad de sus operaciones y de los proyectos que actualmente se encuentran en marcha.
