La señora Sandra Flores, de 63 años de edad, falleció la tarde del miércoles 7 de enero de 2026 en una clínica particular de Ciudad Juárez, luego de enfrentar durante más de un año un delicado padecimiento que le provocaba una fuerte hinchazón en el cuerpo causada por acumulación de líquido, mismo que debía ser drenado de manera mensual mediante un procedimiento médico costoso.
De acuerdo con sus familiares, Sandra tenía la opción de contar con el servicio médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); sin embargo, se negó reiteradamente a ser internada en el Seguro, debido al miedo que tenía a sufrir una negligencia médica. Sus hijos aseguran que la mujer fue testigo directa de múltiples casos de malas prácticas dentro del sistema, lo que la llevó a expresar en diversas ocasiones que, si ingresaba al IMSS, “de ahí no saldría con vida”.
Sandra vivía con uno de sus hijos, quien se encargaba de cuidarla, aunque en ocasiones la situación se complicaba debido a que debía salir a trabajar para sostener el hogar. Ante el alto costo de los tratamientos en clínicas privadas, el pasado domingo 4 de enero, los hijos buscaron apoyo de este medio para solicitar ayuda económica a la ciudadanía y así continuar con los procedimientos médicos fuera del Seguro Social.
No obstante, cuando el reportero acudió para realizar la entrevista, Sandra Flores decidió no permitir la publicación de la nota, decisión que hoy sus familiares interpretan como una posible premonición de su fallecimiento. Apenas una semana después, su estado de salud se agravó de manera repentina.
Al ver la gravedad de la situación, los familiares solicitaron una ambulancia de la Cruz Roja, pero esta nunca llegó, por lo que ellos mismos trasladaron a Sandra a una clínica particular, donde aún mantenían la esperanza de que pudiera ser estabilizada. Sin embargo, los médicos ya no pudieron hacer nada por salvarle la vida.
Tras su fallecimiento, los hijos de Sandra expresaron su enojo, frustración e impotencia, señalando que el deterioro del servicio médico del IMSS y el temor que este genera en muchos pacientes influyó directamente en las decisiones que tomó su madre sobre su atención médica.
“Mi mamá tenía miedo, no confianza. Y ese miedo no nació de la nada”, señalaron los familiares, quienes pidieron que el caso de Sandra Flores sirva para visibilizar las fallas del sistema de salud y evitar que más familias enfrenten una situación similar.
