La Fiscalía de París realizó un cateo en las oficinas de la red social X, anteriormente conocida como Twitter, como parte de una investigación relacionada con la presunta difusión de contenidos ilegales dentro de la plataforma. En el marco de este proceso, el empresario Elon Musk, propietario de la compañía, fue citado a declarar ante las autoridades francesas.
De acuerdo con información oficial, la diligencia fue llevada a cabo por la unidad especializada en delitos cibernéticos, con el objetivo de recabar documentación y elementos digitales que permitan avanzar en la indagatoria. La investigación se originó tras varias denuncias que alertaron sobre la posible circulación de material sexual ilícito y contenido generado mediante inteligencia artificial.
Las autoridades analizan si la plataforma incurrió en omisiones al permitir la difusión de imágenes manipuladas digitalmente, conocidas como deepfakes, así como otros contenidos que podrían vulnerar la legislación francesa y europea en materia de protección de menores y dignidad humana.
Elon Musk fue convocado a comparecer en calidad de testigo, junto con otros directivos de la empresa, en una fecha próxima. La Fiscalía aclaró que esta citación no implica una imputación formal, sino que forma parte del proceso de recopilación de información.
El caso ha reavivado el debate en Europa sobre la responsabilidad de las plataformas digitales en el control de contenidos y el uso de herramientas de inteligencia artificial, así como la obligación de las empresas tecnológicas de cumplir con las leyes locales de los países donde operan.
Con información de MILENIO
