Ciudad Juárez, Chihuahua.— Cada vez que llueve fuerte, el acceso al ISSSTE y a la Unidad de Medicina Familiar número 47 del IMSS, sobre la calle Reyes Estrada, se convierte en una laguna que dificulta el ingreso de derechohabientes, peatones y vehículos. El agua alcanza casi las rodillas en su parte más profunda, por lo que quienes acuden a recibir atención médica deben sortear el encharcamiento para llegar a las instalaciones.
Durante la grabación de un video, el ciudadano que documentaba las condiciones del lugar cayó en uno de los hoyos ocultos bajo el agua, evidenciando el riesgo que representa transitar por la zona. La profundidad del charco dificulta incluso identificar las irregularidades del pavimento, lo que puede provocar accidentes entre quienes intentan cruzar.
Ante la acumulación de agua, los cuidadores de vehículos que trabajan en el estacionamiento se convierten en improvisados trabajadores de limpieza y desazolve. Con botas impermeables hasta las rodillas, barren, recogen basura, retiran lodo y destapan las alcantarillas para permitir que el agua comience a descender y facilitar el acceso de los derechohabientes a los dos centros de salud.
De acuerdo con los trabajadores, estas labores se repiten cada vez que se presentan lluvias fuertes. Aunque sus esfuerzos permiten desalojar buena parte del agua, en ocasiones las alcantarillas permanecen obstruidas y el encharcamiento no desaparece por completo. Mientras tanto, quienes acuden a consulta deben atravesar la laguna y los cuidadores continúan trabajando para mantener despejado el acceso a las instalaciones médicas.
