Con el aval del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral —dirigido desde Chihuahua por Enrique Zertuche—, los sindicatos oficialistas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez continúan funcionando al margen de la reforma laboral de 2019, pese a que la ley obligaba a actualizar sus estatutos hace ya seis años.
Según el análisis publicado el 26 de noviembre en el blog Universidad Democrática, y confirmado por especialistas en derecho laboral consultados por este medio, estos gremios siguen utilizando estatutos de los años noventa y operan con procesos internos altamente discrecionales, donde comisiones y decisiones relevantes se integran sin participación real de las asambleas.
Los expertos subrayan que en la UACJ coexisten tres contratos colectivos firmados con un solo patrón, cuando la legislación mexicana establece que debe existir un único CCT titular. Esta coexistencia, sumada a la falta de actualización estatutaria, genera un escenario de profunda irregularidad jurídica.
A ello se agrega que líderes sindicales oficialistas reciben salarios y nombramientos de confianza dentro de la estructura administrativa universitaria, creando un conflicto de interés incompatible con la autonomía que exige la representación laboral.
Para los especialistas, el problema central no es solo la conducta de las dirigencias, sino la permisividad del Centro Laboral, que no ha exigido el cumplimiento de la reforma ni ha intervenido ante las múltiples anomalías documentadas.
La combinación de estatutos obsoletos, discrecionalidad interna, liderazgos con vínculos patronales y un Centro Federal que no actúa ha permitido mantener lo que describen como una “burbuja de ilegalidad sindical” en la UACJ, con implicaciones directas para la negociación del CCT 2026 y para la defensa efectiva de los derechos laborales del personal universitario.
