–Roberto Anaya toma las riendas educativas en juaritos
–El martillo de Thor busca bandera partidista
–Cruz le pone el dedo a dirigente de Morena
Dicen que a los panistas les corre atole por las venas, y vaya que aplica el dicho, finalmente, ayer le dieron las gracias al inge Maurilio Fuentes Estrada en la Subsecretaría de Educación en la Zona Norte.
Desde hace rato lo traían con el Jesús en la boca, pero la falta de decisión de los que mandan en Palacio Estatal lo mantenía en el puesto, hasta que por fin lo pusieron de patitas en la calle.
En los pasillos de Educación, los profes y el personal ya veían a un subsecretario anquilosado, agotado y sin ganas de mover el bote, mucho menos de ponerle sabor al Jalisco.
Por eso, terminaron votándolo. La gota que derramó el vaso fue su escaso empeño para chambearle en lo político; su compromiso con el partido era más bajo que el nivel del Río Bravo en sequía.
Y eso que Maurilio sí se afilió a Acción Nacional, gracias a la persuasión de Job Quintín, quien lo convenció de sumarse como miembro activo al partido. Por cierto, ese personaje que dirigió el Comité Municipal terminó renunciando a ese partido político. ¡Así la lealtad panista, compadres!
Ahora, la gobernadora Maru Campos Galván designa a Roberto Anaya Moreno como nuevo titular de la Subsecretaría de Educación en la Zona Norte. El relevo se presentó en Ciudad Juárez, con el subsecretario de Planeación y Administración de la SEyD, Federico Acevedo Muñoz, haciendo los honores.
El nuevo gallo de la subsecretaría presume credenciales, es licenciado en Derecho por la UACJ, maestría en Leyes por la Universidad de Texas en Austin y actualmente anda en la recta final para el Doctorado en Derecho Ambiental en la Universidad de Alicante, España.
Además de profe, ha ocupado cargos en la administración pública, fue director general de Inconformidades, subsecretario de Atención Ciudadana y Normatividad en la SFP, subdirector general de Administración del Agua en Conagua, director general adjunto de Normalización en la Secretaría de Economía y, más recientemente, director jurídico de la JCAS de Chihuahua.
Los profes y el personal esperan que no se repita el letargo de Maurilio y que ahora sí le metan turbo y ganas para resolver los asuntos pendientes, porque la zona necesita más que diplomas adornados, urge acción, decisión y un poquito de pasión política… que no sea puro atole con el ledo.
Ojalá que, por el bien de la educación en la región, el nuevo subsecretario tenga más enjundia y menos miedo, porque lo que menos necesita Ciudad Juárez es otro funcionario sin ganas de mover el avispero.
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“Thor” es, sin duda, un nombre con punch, ideal para prender cualquier campaña política.
Nos llegó a la redacción de Cañonazos el chisme de que Thor Salayandía anda más que animado y movido, buscando quién lo apadrine con alguna bandera partidista para lanzarse por una candidatura, nada menos que por la presidencia municipal. El martillo ya lo trae listo, nomás le falta el logo en la camiseta y la cachucha.
El empresario ya le tomó sabor al juego político desde que estuvo al frente de la delegación local de Canacintra; ahí fue donde se encendió la mecha de la grilla y ahora quiere lanzarse como candidato.
Dicen los que saben que Thor ya tuvo reuniones con Alex Domínguez, mero jefe del PRI en Chihuahua, y con Beto Reyes Rojas, líder del tricolor en Juárez. Sin rodeos, le ofrecieron la candidatura para la presidencia municipal, así de directo y sin tapujos.
Nos cuentan que, en la última reunión, le pusieron plazo de diez días a Thor para que se decida si acepta o no la oferta; justo en ese dilema anda el empresario.
Eso sí, nos aseguran que el aspirante no está del todo convencido de portar la bandera del Partido tricolor, así que tampoco descarta acercarse con los del PAN y explorar si ahí hay chance de meterse a la pelea interna por la candidatura a la alcaldía.
Lo que sí es un hecho es que Thor ya trae la idea bien clavada en la cabeza y, necio y terco como es, seguro va a buscar la forma de lograrlo.
Su paso por Canacintra dejó claro que sabe liderar y que tiene arrastre entre los empresarios y con la raza juarense, así que lo único que pide es chance para demostrar que puede competirle de tú a tú a los gallos —o gallinas— de Morena.
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Cruz Pérez Cuéllar le puso el dedo en la llaga a la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados, exigiéndole que deje la matraca y el confeti en casa y se ponga la camiseta de árbitro, que no ande por ahí apoyando a Andrea Chávez que aspira a la candidatura a la gubernatura.
Y es que, según el alcalde, la presidenta de Morena en Chihuahua anda muy entusiasta en los eventos de senadora suspirante a la gubernatura. Por eso el alcalde le pide que le baje dos rayitas y se dedique a lo suyo, fortalecer el partido y no andar cargando banderas ajenas.
Para no quedarse atrás, Pérez Cuéllar presumió que él sí aplica la congruencia, le pidió al secretario general y al presidente del Consejo Estatal que ni se asomen por sus eventos, porque aquí la regla es pareja (o al menos eso dice).
Eso sí, el mensaje va con dedicatoria para todos los suspirantes, desde Andrea Chávez hasta Martín Chaparro, nada de favoritismos, que luego salen caras las fracturas internas.
La puntada final del alcalde fue clara y con jiribilla: “que la dirigencia se ponga a chambear en la organización y deje las porras para el estadio. Ya bastante tenemos con pleitos externos como para agregarle fuego amigo”.
