Un abuelo generó asombro alrededor del mundo luego de que se dio a conocer que había fallecido, pero horas después se descubrió que seguía con vida cuando empleados de una funeraria detectaron signos vitales mientras preparaban su cuerpo para el velorio.
Juraci Rosa Alves, de 88 años, había sido atendido en la Santa Casa de Presidente Bernardes, estado de São Paulo, Brasil, cuando un médico de guardia certificó su muerte por “insuficiencia respiratoria”.
Posteriormente, el anciano fue trasladado a una funeraria en Presidente Prudente para los procedimientos habituales previos al funeral.
La situación cambió cuando trabajadores de la funeraria observaron movimientos en el abdomen del hombre mientras realizaban el procedimiento de preparación del cuerpo.
La enfermera Jacqueline Brogiato explicó que los empleados notaron “un movimiento diferente en el abdomen” y sospecharon que podía tratarse de respiración.
Tras la alerta, el Servicio de Atención Médica de Emergencias trasladó nuevamente al adulto mayor a la Santa Casa de Presidente Prudente, donde quedó hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Medios brasileños como G1 comunicaron que el hombre de la tercera edad permanecía en estado grave, intubado, pero estable.
Una de las nietas relató que los familiares ya preparaban la ropa para el velorio cuando recibieron la inesperada noticia de que el abuelo seguía vivo.
El abogado de la familia, Carlos Alberto Carneiro, afirmó que los familiares inicialmente pensaron que la llamada de la Policía Militar era una broma.
“Él dijo: ‘Vaya, ¿vas a hacer una llamada de broma en un momento como este?’”, relató.
Carneiro señaló además que existe preocupación por el estado de salud del hombre debido al tiempo que permaneció sin la atención médica adecuada.
“La situación podría haber agravado su problema de salud”, declaró.
Ante la situación, las autoridades brasileñas abrieron una investigación por “omisión de ayuda” y solicitó historiales médicos, testimonios y peritajes para esclarecer lo ocurrido.
Milenio
