Chihuahua, Chih.– Hablar de economía circular no significa solamente hablar de reciclaje. Significa preguntarnos qué mundo estamos construyendo, cómo utilizamos nuestros recursos y qué oportunidades estamos dejando a las siguientes generaciones, afirmó el Dr. Omar Bazán Flores, rector del Instituto de Estudios Superiores de Chihuahua (IESCH) y especialista en economía circular y políticas públicas.
Bazán Flores señaló que este modelo propone abandonar la cultura de “usar y tirar” para avanzar hacia una economía en la que los productos, materiales y recursos permanezcan en uso durante más tiempo, mediante la reducción, reutilización, reparación, recuperación y reciclaje.
“La economía circular debe sentirse en la vida diaria de las personas: en ciudades más limpias, empresas más competitivas, nuevos empleos, ahorro de agua y energía, y mejores oportunidades para nuestros jóvenes. No se trata únicamente de cuidar el medio ambiente, sino de construir una economía más humana y responsable”, expresó.
Un desafío mundial
Actualmente, solamente alrededor del 7.2% de la economía global puede considerarse circular. Esto significa que más del 90% de los materiales utilizados en el mundo no regresa adecuadamente a los ciclos productivos. Además, el nivel global de circularidad disminuyó desde el 9.1% registrado seis años antes.
La extracción mundial de recursos se ha triplicado desde 1970 y, de continuar las tendencias actuales, podría aumentar otro 70% hacia 2050. La extracción y el procesamiento de recursos naturales están relacionados con cerca de la mitad de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y con más del 90% de la pérdida de biodiversidad y el estrés hídrico.
Para el rector del IESCH, estos datos demuestran que la economía circular ya no puede considerarse una propuesta opcional.
“El planeta nos está enviando señales claras. Necesitamos producir mejor, consumir con mayor conciencia y recuperar el valor de aquello que actualmente llamamos basura. Cada residuo desaprovechado representa recursos, energía y oportunidades económicas que estamos perdiendo”, sostuvo.
México: más de 108 mil toneladas de residuos cada día
En México se recolectaron durante 2022 aproximadamente 108 mil 146 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, equivalentes a cerca de 862 gramos por habitante al día.
Esto representa cerca de 39.5 millones de toneladas al año, de acuerdo con una estimación realizada a partir de la cifra diaria del INEGI.
Bazán Flores explicó que este volumen debe verse no solamente como un problema ambiental, sino también como una oportunidad para desarrollar cadenas productivas vinculadas con el reciclaje, el aprovechamiento de residuos orgánicos, la reparación de bienes, la remanufactura, la innovación tecnológica y la generación de energía limpia.
Asimismo, destacó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha reconocido a la economía circular como un eje estratégico para transformar la gestión de residuos mediante políticas públicas, innovación y corresponsabilidad social.
“México necesita pasar de administrar residuos a gestionar recursos. La diferencia es profunda: la basura representa un costo; un material recuperado puede convertirse en materia prima, empleo e inversión”, puntualizó.
Chihuahua: un reto de más de 3 mil 600 toneladas diarias
En el estado de Chihuahua se estima una generación aproximada de 3 mil 638 toneladas de residuos sólidos urbanos cada día, de las cuales se recolectan cerca de 3 mil 504 toneladas, lo que representa una cobertura aproximada del 96%. Sin embargo, solamente unas 150 toneladas diarias se recolectan de forma separada, equivalentes al 4.12% del total generado.
Esto significa que Chihuahua podría generar alrededor de 1.3 millones de toneladas de residuos al año, mientras que la separación registrada representa todavía una proporción limitada frente al volumen total.
Para el Dr. Omar Bazán, esta realidad demanda una estrategia estatal que integre a los municipios, empresas, universidades, organizaciones sociales, emprendedores y ciudadanía.
“Chihuahua tiene una gran oportunidad. Somos un estado industrial, agropecuario, minero y fronterizo. Contamos con talento, capacidad productiva y universidades. Si articulamos estos elementos, podemos convertir los residuos industriales, agrícolas, urbanos y tecnológicos en nuevas cadenas de valor”, afirmó.
La especialidad del Dr. Omar Bazán: unir academia, políticas públicas y desarrollo humano
Como doctor y especialista en Economía Circular, Omar Bazán Flores ha enfocado su visión en el diseño de políticas públicas que permitan trasladar este modelo de los documentos académicos a la vida cotidiana de las comunidades.
Su propuesta parte de cinco grandes líneas:
- Educación y formación profesional, para que estudiantes y docentes desarrollen competencias en sostenibilidad, innovación y aprovechamiento de recursos.
- Investigación aplicada, con proyectos que atiendan problemas reales de los municipios y sectores productivos de Chihuahua.
- Políticas públicas medibles, con metas claras sobre reducción, reutilización, reciclaje, eficiencia energética y ahorro de agua.
- Emprendimiento y empleo verde, apoyando a jóvenes y empresas que transformen residuos en productos, servicios y nuevas oportunidades económicas.
- Inclusión social, reconociendo la aportación de recolectores, recicladores y trabajadores que participan en las cadenas de recuperación de materiales.
Desde la Rectoría del IESCH, Bazán Flores plantea que las instituciones educativas deben convertirse en centros de innovación y conciencia social.
“Mi especialidad en economía circular tiene un propósito muy concreto: aportar conocimientos para resolver problemas públicos. La investigación no debe quedarse en los libros; debe convertirse en decisiones, programas y acciones que mejoren la vida de las personas”, destacó.
Una agenda para transformar Chihuahua
El rector propuso avanzar en la construcción de indicadores estatales de circularidad, centros municipales de valorización, programas de separación desde hogares y escuelas, incentivos para empresas sostenibles, compras públicas verdes y proyectos para aprovechar residuos orgánicos, agrícolas, industriales y electrónicos.
También consideró necesario fortalecer la colaboración entre universidades y empresas para formar especialistas en ecodiseño, energías limpias, gestión del agua, logística inversa, inteligencia artificial aplicada a residuos y desarrollo de nuevos materiales.
“No podemos seguir heredando problemas. Nuestra responsabilidad es heredar soluciones. La economía circular representa la posibilidad de crecer sin desperdiciar, de innovar sin destruir y de generar prosperidad cuidando nuestra tierra”, concluyó el Dr. Omar Bazán Flores, rector del IESCH.
“Transformemos hoy el mañana. Chihuahua puede ser referente nacional en economía circular, innovación y desarrollo sostenible.”
