Desde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chihuahua expresamos nuestra solidaridad con las familias de Jalisco, Michoacán y otras regiones que hoy viven con miedo e incertidumbre ante la escalada de violencia registrada en sus comunidades.
Los bloqueos carreteros, la quema de vehículos y los hechos delictivos que han trastocado la vida cotidiana no pueden convertirse en parte del paisaje nacional. No podemos normalizar la violencia ni acostumbrarnos al silencio.
Exigimos a las autoridades federales y estatales asumir plenamente su responsabilidad para garantizar la seguridad de la población.
La protección de las familias mexicanas no pude quedar solo en un discurso: es una obligación constitucional y moral del Estado.
México merece paz, justicia y comunidades libres del terror. Hoy más que nunca debemos alzar la voz por quienes solo quieren vivir tranquilos, trabajar con dignidad y regresar seguros a sus hogares.
La seguridad no admite titubeos ni evasivas. Es momento de actuar con firmeza, coordinación y resultados.
