Cada vez es más común observar a personas en situación de calle que improvisan pequeñas viviendas con cartón, cobijas y madera en distintos puntos de la ciudad, como parques, canales, estacionamientos y terrenos baldíos. Estas estructuras, levantadas con lo que encuentran a su paso, se convierten en refugios temporales para quienes no cuentan con un lugar fijo donde vivir.
@juareznoticias.com Triste realidad: viven entre cobijas y cartones
♬ Sad Violin – Oleg Kirilkov
Sin embargo, alrededor de estas improvisadas “casitas” suele acumularse basura, debido a que quienes habitan estos espacios no tienen acceso a servicios básicos ni a un sitio donde depositar los desechos. La acumulación de residuos, además de generar una mala imagen urbana, también provoca preocupación entre vecinos por posibles focos de infección y la proliferación de insectos.
Habitantes de distintos sectores señalan que la situación les resulta triste y preocupante, ya que reconocen que se trata de personas que atraviesan momentos difíciles. No obstante, también admiten que existe desconfianza, pues desconocen sus condiciones de salud, su situación mental o si enfrentan problemas de adicciones.
Vecinos comentan que, aunque sienten empatía por quienes viven en estas condiciones, también les inquieta que los asentamientos improvisados se instalen frente a sus viviendas o en parques cercanos, ya que temen por la seguridad y por la acumulación constante de basura en el entorno.
La presencia de estas viviendas improvisadas hechas con cartón, madera y cobijas se ha vuelto cada vez más visible, lo que refleja una problemática social que, además de evidenciar la vulnerabilidad de quienes viven en la calle, también impacta directamente a las colonias donde se establecen de manera temporal.
