El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su país podría intervenir en Irán si continúan los ataques contra manifestantes pacíficos, en medio de una ola de protestas que ya ha dejado al menos siete personas muertas, según reportes oficiales y de organizaciones de derechos humanos.
La advertencia fue emitida este viernes a través de la red Truth Social, donde Trump aseguró que Estados Unidos está “listo y preparado para actuar” si el gobierno iraní reprime violentamente a la población. El pronunciamiento elevó la tensión internacional en torno a la crisis que vive el país de Medio Oriente.
Las protestas en Irán se han extendido por cinco días consecutivos y surgieron como respuesta al creciente costo de la vida, aunque con el paso de las jornadas han evolucionado hacia demandas políticas más profundas. Muchos manifestantes exigen el fin del gobierno del líder supremo, mientras que otros incluso piden el restablecimiento de la monarquía.
De acuerdo con la agencia de noticias semioficial Fars y el grupo de derechos humanos Hengaw, al menos siete personas murieron durante enfrentamientos entre civiles y fuerzas de seguridad. Las muertes se registraron en las ciudades de Lordegan, Azna y Kouhdasht, principalmente en el oeste y suroeste del país.
Durante los disturbios del jueves, videos difundidos en redes sociales mostraron automóviles incendiados y choques directos entre manifestantes y elementos del orden, reflejando el nivel de confrontación alcanzado en varias regiones iraníes.
La posibilidad de una intervención estadounidense, anunciada directamente por Trump, añade un nuevo factor de riesgo al conflicto, que podría escalar más allá del ámbito interno iraní y convertirse en un foco de tensión internacional.
