–El mundial frenará al gobierno mañana aquí
–Sheinbaum llega al mundial con varios frentes abiertos
El próximo lunes, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar irá al Congreso para explicarles a los diputados el tema del adeudo de cerca de 118 millones de pesos por ISR, dinero que se retuvo a trabajadores del Municipio pero que no se entregó al SAT.
Aunque el asunto ya quedó resuelto luego de que la gobernadora Maru Campos ayudó a destrabar el problema, los diputados panistas buscan poner por un momento en aprietos a Pérez Cuéllar al llamarlo a dar cuentas sobre este caso.
Así que el alcalde morenista tendrá que hacer el viajecito a chihuahuitas tierras para atender la comparecencia que oficialmente se maneja como visita de cortesía ante la Junta de Coordinación Política.
Aunque no deja de percibirse la jiribilla de los legisladores panistas para meterle un poquito de carga política.
La cita será a la una de la tarde, en el edificio legislativo, donde lo estarán esperando integrantes de la Jucopo como Cuauhtémoc Estrada, Alfredo Chávez, Arturo Medina, Francisco Sánchez, además de las representaciones del PT y del Verde.
Al final, esto no pasará de ser una reunión de trámite, aunque con reflectores de sobra para Pérez Cuéllar. Habrá que ver si el alcalde fronterizo no sale con una jugada parecida a la de la gobernadora Maru Campos, cuando la llamaron a comparecer al Senado y simplemente decidió no ir.
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Mañana, al filo del mediodía, el país prácticamente se va a detener por el arranque del poderoso Mundial.
En las oficinas públicas de la unidad administrativa de Francisco Villa y Malecón, las de Pueblito Mexicanoy hasta en las dependencias guindas de la federación, la productividad sufrirá una misteriosa lesión muscular justo a la hora de la ceremonia inaugural y del debut de México. Ya de por si es malita la atención al respetable.
Así que este jueves habrá más ojos puestos en las pantallas que en los expedientes o en las computadoras para atender trámites. Unos de plano suspenderán actividades.
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El detalle es que la fiesta futbolera encuentra al país en uno de sus momentos más complicados. Porque mientras los reflectores internacionales apuntan hacia México, también iluminan una realidad que el gobierno de la Cuarta Transformación difícilmente podrá esconder bajo la alfombra.
Los conflictos sociales se acumulan como tarjetas amarillas. La CNTE mantiene presión permanente, las madres buscadoras siguen reclamando atención y respuestas, los pensionados de Pemex exigen ser escuchados y otros grupos observan atentos cómo se desarrolla el partido político de la protesta callejera.
Todos amenazan con protestas para visibilizar ante las cámaras internacionales sus problemas no resueltos por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Las protestas allá en la CDMX de los últimos días han dejado una estampa bastante reveladora. Los inconformes con este gobierno no solo bloquean avenidas como Reforma, también recurren a actos de vandalismo, como pasó hace unos días cuando maestros de la CNTE dañaron esculturas alusivas al Mundial. Y al final no pasó nada: impunidad pura.
El mensaje que quedó grabado en todos fue sencillo, quién quiera protestar y presionar al gobierno lo puede hacer. Y cuando esa percepción se instala, la gobernabilidad comienza a desgastarse.
Porque no es lo mismo lidiar con exigencias sindicales difíciles de cumplir como el caso de los profes de la CNTE, que ignorar reclamos legítimos de sectores que cargan años de abandono como las madres buscadoras.
El problema es que desde el poder cuatrotero pareciera que todos terminan clasificados en la misma categoría, y los tratan de la misma manera, como enemigos o detractores del régimen.
Y como si el horno no estuviera para bollos, el Mundial llega exhibiendo otra vieja costumbre de los mexicanos, dejar todo para el último minuto, así el gobierno federal y los locales de Morena en la gran metrópoli azteca iniciaron obras tarde, trabajos terminados a medias, arreglos cosméticos presentados como grandes transformaciones y fallas que jamás debieron aparecer en medio del desarrollo de un evento internacional como el mundial.
Así que mientras mañana millones griten gol, los de la 4T estarán cruzando los dedos para que la raza no le cambie el canal en donde reporten las broncas que siguen sin resolverse.
